Para este jueves de marzo, Carol y yo, nos dirigimos a la ciudad de Orihuela, localidad alicantina, en el límite con la Región de Murcia, capital de la comarca de la Vega Baja del Segura y atravesada por el río homónimo, para efectuar un recorrido urbano y admirar su belleza monumental.
Dejamos el coche en el parking del recinto ferial Los Campos, a las afueras de la población, y comenzamos nuestro itinerario visitando el Colegio Diocesano, la Iglesia de Santo Domingo y el Arco de la Olma (una de las puertas de la muralla de la ciudad, de origen almohade).
Seguimos nuestro camino, frente a la Ermita de Nuestra Señora de Monserrate se encuentra la Casa/Museo Miguel Hernández, el gran poeta y dramaturgo de la Generación del 36.
Continuamos, hacia el oeste/sur/oeste, por las calles de Miguel Hernández, 4 Esquinas y Reales hasta llegar a la de San Juan donde se encuentra el Convento de San Juan de la Penitencia.
Hacia el oeste nos adentramos aún más en el centro de la ciudad y, a nuestro paso, encontramos, entre muchas emblemáticas edificaciones, el Museo de Semana Santa, el Palacio del Barón de la Linde, la Torre de los Giles, la Casa Palacio de Roca de Togores, el Palacio del Marqués de Rafal, etc…
Nos acercamos ahora al Palacio Episcopal, el Claustro del antiguo Convento de la Merced, la Capilla de Loreto y la Catedral de Orihuela.
Dejamos el centro, tomamos las calles José María Sarget, hacia el oeste, y la de Subida al Seminario, al norte, para incorporarnos al acceso peatonal, un camino zigzagueante de importante ascenso llamado ‘La Rejullaera’.
Llegamos al Seminario Diocesano de Orihuela; aquí hay unos cuantos miradores desde donde se puede contemplar esta fabulosa ciudad.
Ahora el camino, hacia el norte y serpenteante, se torna senda de importante subida que nos lleva al Castillo de Orihuela, en el Monte de San Miguel, donde se encuentran los restos de las murallas del Castillo, de la Alcazaba, el Aljibe y la Balsa Baños de la Reina, además de unas vistas impresionantes de Orihuela y su huerta.
Comenzamos, en este punto, el regreso al centro urbano. Deshacemos nuestros pasos por la senda hasta llegar al seminario, ahora descendemos por la pista asfaltada, llegamos hasta la base del monte y nos encontramos con el Pozo, la Fuente y el Depósito de Agua, parte importante de la infraestructura hidrográfica de la ciudad.
Continuamos la caminata urbana, ahora hacia el noroeste, pasando por el Palacio de Rubalcava, la Iglesia Parroquial de Santiago el Mayor, el Santuario de Nuestra Señora de Monserrate y llegando hasta la Plaza de la Armengola, donde se encuentra el monumento homónimo.
Una vez estamos en esta plaza, y viendo que a unos cientos de metros se encuentra la población de San Isidro, interrumpimos la caminata y nos dirigimos a esta otra localidad para hacer un recorrido por sus calles y contemplar la exposición urbana de graffitis dedicada a Miguel Hernández.
Terminamos la corta visita por esta localidad (con fama de muy conflictiva) y noos encaminamos de nuevo hacia la plaza de la Armengola y al centro, en dirección sureste, por las calles San Francisco, de la Gloria y Salida al Río llego a una placita donde se encuentra la Torre de Embergoñes, perteneciente a las murallas de la ciudad.
Volvemos sobre nuestras huellas hasta llegar a la calle Hospital, pasamos por la plaza de Santiago, la plaza de la Salud y la plaza del Carmen, nos encontramos con el Museo Arqueológico, con la Iglesia del Carmen, el Palacio del Marqués de Arneva y el Monasterio de la Visitación.
Desandamos unos metros nuestro recorrido para entrar en la calle Santa Justa donde está la Iglesia de las Santas Justa y Rufina.
Ahora, callejeando, atravesamos el Río Segura por el Puente de Poniente, llegamos a la Iglesia de San Agustín, el Auditorio/Antigua Lonja y a la Iglesia de San Sebastián.
Hacia el este, por la avenida Duque de Tamames, atravesamos la plaza de Gabriel Miró y su Fuente de los 50 Caños, caminamos hacia el norte por la calle José Ávila, pasamos por la Plaza de Toros, por la avenida Príncipe de Asturias, atravesamos el río por el Puente del Rey y llegamos al parking del recinto ferial y al coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido, con las dos caminatas, cerca de los 12 kilómetros, entre unas cosas y otras, con un desnivel de unos 250 metros (+/-), en una ciudad espectacular de la que han faltado un montón de cosas por ver y que se merece una (o varias) visita(s) para disfrutarla en profundidad.
Para este martes de marzo, Jesús, Pedro, Óscar y yo, vamos a realizar una caminata absolutamente novedosa. En esta ocasión nos hemos dirigido hasta la presa del Embalse de Beniarrés, lugar donde hemos aparcado el coche y desde donde damos comienzo la ruta de esta jornada.
El embalse de Beniarrés se encuentra situado entre las localidades de Gaianes, Beniarrés y Planes de la Baronía, término municipal donde se encuentra la gran parte de su superficie, todos ellos dentro de la comarca alicantina de El Comtat.
Se construyó en el año 1958 en el cauce del río Serpis, ocupa una extensión de 268 hectáreas, con una capacidad máxima de 30 hm³. Tiene una presa de gravedad de 53 m de altura, con aliviadero de compuertas de 1000 m³/s de capacidad. La pesca está permitida. Se pesca carpa y black bass, también se permite la navegación.
Partiendo desde la carretera CV-711 tomamos, de forma ascendente, una trocha/mega trocha hacia el este que nos conduce hasta la pista donde se encuentra el Mas de Fantaquí.
En esta masía el camino nos lleva, ahora hacia el sureste, por pista y senda, hasta el Corral dels Clarens.
Seguimos subiendo por las Lomas del Cantalar y en el kilómetro 2’5 (+/-) comienza el descenso, pasamos por la zona de L’Arrabassat, el camino da paso a pista cementada y ésta a senda donde entramos en el llamado Barranco de la Encantada.
El paso por el conocido barranco nos hace recorrer esta depresión, de forma descendente y hacia el este, pasando por algunas casas en ruinas, la fuente y el Molino de la Encantada.
Hacemos una breve pausa y continuamos en la senda hasta llegar a algunas de las pozas y al azud del barranco.
La intención era seguir hasta llegar, unos cientos de metros hacia el sureste, al Gorg del Salt, pero el tiempo se nos echa encima y decidimos iniciar aquí el retorno al punto de partida.
La visita a esta gran poza, alimentada por un salto de agua rodeada por un entorno muy bonito quedará para otra ocasión.
Tanto la ida como la vuelta se realiza por el mismo camino. Eso significa que tenemos que volver sobre nuestros pasos y visitar, ahora en sentido contrario, todos los puntos de interés de la caminata; lo que ha sido descenso será subida y lo que fue ascenso será bajada (lógica aplastante 😉 )
Finalmente, pasando por sendas, trochas, pistas y caminos, llegamos a los alrededores del Embalse de Beniarrés y a la zona en la que se encuentra nuestro coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Eso, siempre. Ha sido una ruta nueva, con un total de 12 kilómetros, un desnivel de unos 350 metros, en una jornada luminosa y con una compañía estupenda.
Al sur de la población de Biar, al final de la calle Partida del Figueral, en un claro de la pista, comienza la caminata de este penúltimo jueves de marzo.
En la ruta de hoy, como en otras muchas ocasiones, haré, acompañado por Óscar, un recorrido circular, en el sentido de las agujas del reloj, que nos llevará a darle un rodeo a la Sierra del Fraile.
Tomamos la pista, en dirección este, que nos conduce de forma ascendente hasta El Balconet, un primer collado desde el que se puede contemplar la población de Biar y su magnífico castillo, así como las sierras del alrededor.
En este punto, la pista cambia de dirección y nos conduce hacia el sur por la ladera septentrional de la sierra. A los 1000 metros de recorrido dejamos el camino (que coincide con la PR-CV155) y tomamos una senda/trocha, a mano derecha, que nos acerca de subida al Alt de les Voltes.
Un nuevo collado y un nuevo cambio de dirección, el camino sigue en ascenso, primero hacia el noreste hasta el Alt de les Foietes y después hacia el sureste para pasar por el Alt Redó y llegar al Paso del Contador.
Vistas, a pesar de la bruma, espectaculares del entorno, de sierras como de l’Arguenya, Reconco, Peñarrubia, Cabrera, Salinas, etc…
Aquí se impone un descanso para beber, comer algo y quedarse extasiado con las hermosas panorámicas.
Ahora el camino nos conduce, hacia el noreste, primeramente en suave descenso y una gran subida después para llegar al vértice geodésico de la sierra (Fraile, 1044 msnm).
Comenzamos el regreso al punto de partida, aunque aún queda un largo trecho. La senda desciende por la ladera suroeste de la sierra (coincidente también con la PR-CV155) y nos lleva al cruce de caminos, paso de montaña del Remolcador.
En esta encrucijada tomamos la pista, a mano derecha, que nos conduce 300 metros hacia el oeste, pasando por el Refugio Forestal, y a la pista descendente, hacia el noreste, el llamado Camí del Estellador (Umbría del Fraile) que, durante 2’7 kilómetros, nos acerca a las primeras casas/fincas de la población.
Al final de esta pista, en un nuevo cruce de caminos, tomamos la senda, a mano derecha y en dirección este, que nos lleva hasta el lugar donde se encuentra el coche aparcado, pasando por un frondoso pinar.
Volvemos a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel de 388 metros, en un día y una compañía, como diría en dos palabras el torero, IM PRESIONANTE .
Ante la amenaza de lluvia, y habiendo anulado la salida en grupo de este día, he optado por realizar una caminata en solitario por una zona cercana y, en principio, sin demasiada dificultad.
Me he dirigido, como en otras muchas ocasiones, a los alrededores de las Casetes de Meleja, al norte de la población de Santa Pola, en plena sierra homónima, donde junto al depósito de agua aparco el coche e inicio el recorrido de esta singular jornada.
Comienzo por pista (Camí del Far), hacia el noreste, y a los 300 metros tomo una senda, a mano derecha, que me lleva serpenteando, en la misma dirección que la pista y en paralelo a ella, hasta el paraje de la Foia Roja, pasando por el Barranc de la Tía Amalia y el Camí del Flare.
Al final de la senda me incorporo al Camí de la Torre, en dirección sur, una pista que me lleva a la Torre de Escaletes, una de las edificaciones vigías del siglo XVI en la costa alicantina.
Con el permiso del tiempo, unos minutos de descanso y refresco, contemplando las hermosas vistas desde esta atalaya. Ahora deshago mis pasos, 400 metros, por la misma pista hasta llegar al camino, a mano derecha, llamado la Senda de Roberto Castro.
Este camino me lleva, en dirección norte, a la pista Camí de la Torre, pasando antes por el monolito dedicado a Roberto.
El final de esta pista me conduce al Camí del Far y éste, por la derecha y hacia oriente, me lleva hasta el vértice geodésico de la sierra, a las baterías antiaéreas de la guerra, al mirador, a la pasarela y al faro.
En este punto, y después de admirar las panorámicas, vuelvo a conectar con el Camí del Far y, ahora, hacia poniente, comienzo el regreso al punto de partida.
Caminando por esta última pista, Camí del Far, que coincide con la PR-CV61, durante 2’5 kilómetros, llego, al fin, al depósito de agua y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: No voy a decir que no, la verdad. Han sido algo más de 11 kilómetros, 100 metros de desnivel y una mañana bastante nubosa y adversa a la que no le ha faltado de nada… Momentos de lluvia, rachas de viento, ratos intermitentes de sol, caminos embarrados, algún traspié, la muerte de la batería del gps, etc… De todo menos frío.
Para esta jornada, después de mucho cavilar, he decidido hacer una caminata por la vertiente sur de la Sierra de Fontanella.
Me dirijo a las afueras de la población de Biar, aparco el vehículo en la replana donde se encuentra la Ermita de los Santos de la Piedra y comienzo, desde este punto, la ruta de este día.
Este pequeño templo, rodeado por una reducida zona recreativa, fue construido en el siglo XIII y está dedicado a los primeros mártires del cristianismo, San Abdón y San Senén.
Tomo la pista de la Solana de la Campaneta, dirección noreste y en ascenso, y me adentro por la zona suroeste de la Sierra de Fontanella.
Tras unos 3’5 kilómetros, el camino me conduce hasta el paraje de la Cova Negra.
Se trata de un gran abrigo abierto en la roca y utilizado como corral y refugio de pastores.
Desde este gran mirador, a 866 metros de altura, las vistas de las sierras del alrededor son impresionantes; sierras del Frare, de Biar, del Reconco, de Onil, etc…
Después de unos minutos para el refresco, comer algo y la contemplación del paisaje, dejo el paraje y me incorporo a la senda/trocha que tengo a mano izquierda, descendiendo hacia el sureste, hasta llegar a la pista Camino de la Defensa del Sur (Camino del Cid), pasando antes por un abrevadero y una zona de colmenas.
Al llegar a la pista inicio el retorno al punto de partida, camino en dirección suroeste y en suave descenso, pasando por la Casa de Segura y la Casa de Campaneta.
En el kilómetro 6 (+/-) de la ruta, y en una bifurcación, abandono la pista Camino de la Defensa y me incorporo, a mano derecha, al camino que conduce al Refugio Lomas de la Jara.
Dejo de lado la entrada a la zona del refugio y continúo por el camino, hacia el sureste primero y después, en el kilómetro 7, al noreste.
Quinientos metros más de camino, conecto con una confluencia de sendas y con el tramo inicial de esta ruta; el que me lleva desandando la senda hasta la Ermita de los Santos de la Piedra y al coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3 ***
Recomendable: Naturalmente, muy recomendable. Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel que ha rozado los 250 metros, hechos en un tiempo aceptable y en un día estupendamente nublado.
Otro martes más caminando por las sierras de nuestra comunidad.
En esta ocasión, Jesús, Pedro, Óscar y yo, nos dirigimos hasta el área recreativa de la Font de Mariola (Bocairent, Valencia), en plena sierra homónima, para efectuar un recorrido circular y visitar algunos de los puntos de interés de la misma.
Una vez dejamos aparcado el auto, tomamos la senda/pista, en dirección noroeste, que nos lleva de forma ascendente hasta la Cova de Bolumini (1027 m), en el término municipal de Alfafara (Alicante).
Se han encontrado, en estacueva, restos cerámicos de la Edad de los Metales,en la que hubo, en esos tiempos, un enterramientocolectivo. Restos que se encuentran en el MuseoCamilo Visedo de Alcoy.Espectacular abertura con una profundidad másque respetable desde la que se pueden realizaractividades de espeleología.La roca se retuerce adquiriendo volúmenes yformas alucinantes. Fantástica!!!
Después de alucinar con las hermosas vistas que se ofrecen desde esta fabulosa oquedad, desandamos nuestros pasos para llegar al collado que nos llevó hasta ella y tomar una senda/trocha que, hacia el noreste, nos conduce de forma ascendente al vértice geodésico del Portín (1074 m), pasando antes por el monumento rocoso de Els Taulellets (1046 m) y la Cava de Nieve (1064 m) que lleva el nombre del vértice.
Al igual que en la cueva, momentos para contemplar las panorámicas y hacer una pausa para el refresco.
Continuamos ahora, seguimos subiendo hacia el noreste y llegamos a uno de los neveros más importantes de esta sierra, la Cava de Don Miguel.
Esta cava está situada entre los términos municipales de Bocairent, Alfafara y Agres. En la sierra de Mariola 1050 metros de altura, en el norte del mas de los árboles.
Es una extraordinaria edificación de un alto valor de carácter monumental y por el protagonismo de su actividad comercial.
En su aspecto externo se caracteriza sobre todo sus contrafuertes que fue necesario construir para poder elevar la altura del depósito, de unos 40 metros de amplitud, reforzado 8 contrafuertes. N la parte superior se conserva el muro perimetral de la cava, de planta octagonal, El que presenta 2 puertas superiores orientadas al sur y al oeste.
El interior es de planta circular, revestido en aparatos de mampostería de gran tamaño y con mortero. En las partes inferiores se ve la piedra tallada con señales de perforación. Tiene un diámetro de 14’50 metros y una altura de 10’20 metros, lo que permitía una capacidad de almacenaje de 1700 metros cúbicos. Tiene 3 bocas de acceso situadas a diferentes niveles, por la más baja en el sureste se accede a base del pozo por medio de un pasillo, el acceso al nivel medio, suroeste, presenta una estancia contigua o refugio, la superior es una estancia abovedada de planta abocinada.
En un sillar de la parte exterior podemos leer una inscripción que pone: de..1780 en el año 1792.Esta cava fue construida por la ciudad de Xàtiva.
Justo delante de este impresionante pozo de nieve hay una confluencia de caminos, nosotros tomamos la senda a mano derecha que desciende por el sur, por el llamado Racó del Cirer, y nos lleva a la pista por donde discurre la GR7.
Comienza, en este lugar, el regreso al punto de partida.
Estamos a la altura del Mas dels Arbres y su conocida fuente, rincón que también se presta a hacer una parada para su disfrute.
En ese paraje continuamos, ahora hacia el sureste, por la GR7 y durante unos 2 kilómetros de pista de suave descenso llegamos a la zona recreativa de la Font de Mariola y al coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda alguna, totalmente recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel de unos 280 metros, bastantes puntos de interés, hecho todo en muy buen tiempo y con una compañía de 5 estrellas.
Para este primer jueves del mes, y a pesar de la previsión de posibles lluvias en la zona, me aventuro a realizar la caminata de esta jornada dirigiéndome hasta la población de Guardamar, municipio alicantino situado en la costa sur de la provincia y perteneciente a la comarca de la Vega Baja del Segura.
Aparco el auto en un claro del camino asfaltado que lleva al espacio restringido de la Radio Estación Naval y, desde aquí, doy comienzo a un recorrido por esta Sierra del Moncayo, visitando algunos de sus puntos de interés.
TRAS LAS NUBES EL SOL EN EL MAR RIELA
En dirección noreste/norte, el sendero que me lleva, en suave ascenso, hasta restos de trincheras de la Guerra Civil y al vértice geodésico (Moncayo, 107 msnm).
Doscientos metros más hacia el noroeste hasta llegar a un interesante mirador desde el que se puede observar la bella panorámica de Guardamar y su costa.
En este punto, el camino me lleva, por el oeste y durante unos 1800 metros, por senda, bordeando la radio estación por la zona llamada La Cañada del León, hasta conectar con la pista Camí del Dos.
Sigo en esta pista asfaltada durante unos 200 metros, hacia el norte, hasta un desvío, a mano derecha, por las tierras de Las Cañadas, que me lleva por el Camino del Campo a comenzar el retorno al punto de partida .
Ahora, en una confluencia de caminos, tomo la senda hacia el este/sureste, rodeando la Sierra del Moncayo, caminando por la parte baja y entre pinos.
En un momento de la ruta, la senda se adentra de forma ascendente por la sierra y conecta con la parte alta de la misma y enlazando con la pista inicial de la ruta, pasando antes por un horno de cal.
Aproximadamente 500 metros después, hacia el oeste, llego finalmente al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 2**
Recomendable: Totalmente. Han sido, entre unas cosas y otras, cerca de 8 kilómetros, con un desnivel de 120 metros, hechos en un muy buen tiempo y en un día tranquilamente amenazante.
Para la caminata de este primer martes de marzo, y ante el anuncio de tiempo adverso, no lo he tenido claro hasta el último momento.
Finalmente he decidido que, Jesús, Óscar y yo, vayamos hasta el ‘Coll d’Enzebres’, en los límites municipales de Pinoso y Monóvar, para iniciar la ruta del día haciendo un recorrido circular por la Sierra de la Taja – Monte Coto.
En esta encrucijada de caminos dejamos el vehículo y tomamos la pista cementada, en dirección este/noreste y coincidente con la GR7, que nos llevará, 1’5 kilómetro después, hasta una bifurcación a mano derecha que nos acercará a la ‘Font de Canaletja’ y la ‘Font d’Almorquí’.
Desde esta última fuente, seguimos la sinuosa pista del barranco que asciende, por el sur y entre pinos, por la umbría de la sierra, hasta llegar al ‘Collado del Coto‘ y al ‘Pi Farola‘, un importante cruce de sendas, pasando antes por una curiosa carbonera y un horno de cal.
En esta encrucijada seguimos, a mano izquierda y en dirección noreste, la misma pista, con el nombre de ‘Barranc de la Caseta’, y que sigue ascendiendo hasta llevarnos al puesto de vigilancia, en el ‘Alt Redó‘ (960 m), pasando por varias e importantes canteras de mármol.
Desde este punto, el más elevado de la caminata, deshacemos nuestros pasos y volvemos, por la misma pista, al ‘Collado del Coto‘. Ahora, en este cruce, tomamos, en dirección suroeste, el ‘Camí de Robles‘.
En suave ascenso y durante unos 500 metros, pasamos por la ‘Cueva de la Campana’ y un bonito mirador, desde el que se contempla la inmensidad de la sierra y sus alrededores.
Llegamos a una primera bifurcación, tomamos el ramal de la derecha, dejando la pista, y ahora la senda nos conduce, durante 2’6 kilómetros, en suave descenso y en dirección oeste, a una importante bifurcación, pasando por ‘El Reclot‘ (914 m), el ‘Alt de la Cova dels Ninyos‘ (887 m) y el depósito contra incendios.
Una vez aquí, tomamos el ramal de la derecha, que conecta con la PR-CV3, seguimos en ella durante unos 700 metros, en dirección norte, y conectamos con la vereda que nos lleva al ‘Coll d’Enzebres‘ y al coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido unos 13 kilómetros, con un desnivel próximo a los 430 metros, hechos en muy buen tiempo, con un día maravillosamente nuboso e inquietante y una magnífica compañía.
Esta fue la última caminata que hice, junto a Óscar, el año pasado. Hoy será la última de este mes de febrero y la realizaré con Carol; una ruta bastante cercana y sencilla que, próxima a la población de Orito, pedanía de Monforte del Cid, ofrece unas panorámicas espectaculares.
Dejamos el coche junto a la Ermita de San Pascual, adentrándonos en el Paraje Natural Municipal de las sierras de las Águilas y San Pascual, y comenzamos nuestro recorrido por senda/pista, hacia el vértice geodésico (555 msnm).
Cerca de 2 kilómetros hasta llegar a la cima, en dirección este/noreste/este, en un ascenso entre suave y acusado, para llegar a lo más alto donde podemos admirar unos paisajes que quitan el sentido.
Las increíbles vistas de las sierras del alrededor son, sin duda alguna, lo más llamativo de esta caminata, ya que la sierra en sí no tiene un atractivo demasiado especial.
Comenzamos ahora el regreso al punto de partida. Lo haremos primero desandando nuestros pasos durante unos 300 metros, en una bajada algo exigente, para tomar una senda, descendente y hacia el oeste, que nos lleva por la PR-CV179 hasta la pista Camino de la Sena, pasando por una sabina ‘monumental’.
Una vez en la pista, seguimos ahora hacia el suroeste y nos desviamos en el kilómetro 5 (+/-), por entre campos de cultivo, pasando por la Casa de Aracil y llegar a una bifurcación donde tomamos el camino de la izquierda, también PR-CV179, en dirección este, que nos dirige de forma ascendente hasta la ladera occidental de la sierra
Aquí tenemos una acusada y zigzagueante subida que nos lleva hasta la misma entrada a la Ermita de San Pascual y, unos metros después, al coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 2**
Recomendable: Por supuesto. Han sido cerca de 7 kilómetros, con un desnivel que roza los 250 metros, hechos en un tiempo más que correcto, en un día espectacular y con una compañía de lujo.
El Valle de Polop, entre las sierras de Mariola y la del Menejador, dividido administrativamente en Alt y Baix, y perteneciente municipalmente a la ciudad de Alcoy, es el lugar elegido para efectuar la caminata de este último martes de febrero.
Concretamente en la parte alta de este valle, salpicado de masías entre campos de cultivo, se desarrolla nuestro recorrido.
Jesús, Pedro, Óscar y yo, nos dirigimos hasta la Ermita de San Isidro Labrador (siglos XVII y XVIII), donde aparcamos el vehículo, comenzamos esta ruta.
Un itinerario circular, en el sentido de las agujas del reloj, que nos hace pasar por las masías de la zona, algunas de ellas con varios siglos de antigüedad e incluso con su propia ermita.
MASET NOUMAS DE LA CORDETA
En nuestro recorrido divisamos el Maset Nou, más adelante, y algo más alejado, el Mas de la Cordeta y su Ermita de Sant Jaume. Ahora pasamos junto al Mas de l’Alquerieta y el Mas de l’Alquería Vella.
MAS DE L’ALQUERIETAMAS DE LA ALQUERÍA VELLA
Llegamos a un cruce de caminos, tomamos el de la izquierda, seguimos en dirección oeste/suroeste, y a mano derecha se encuentran el Mas de l’Alquería Nova y el de Servereta de Baix, a la izquierda, algo más alejado, el Mas Torre Redona.
MAS DE LA ALQUERÍA NOVAMAS DE SERVERETA DE BAIXMAS TORRE REDONAMAS DEL CHOCOLATERO
El camino nos lleva hasta el Mas El Chocolatero y, desde aquí, el camino/pista cambia ligeramente de dirección, ahora vamos hacia el noroeste/noreste para llegar a las ruinas del Mas del Fondo de Baix.
MAS DEL FONDO DE BAIX (RUINAS)
Cien metros después, y teniendo el Mas del Fondo de Dalt enfrente, hacemos un cambio total de dirección; ahora nos dirigimos al norte para pasar por la misma puerta del Mas de la Ferrera y alcanzar la carretera CV-803, la que une Onil con Banyeres.
MAS DEL FONDO DE BAIXMAS DE LA FERRERA
Tan solo 100 metros de asfalto y un nuevo cambio de sentido; ahora caminamos hacia el noreste/este, teniendo al fondo, a lo lejos, el Mas de l’Altet de Sant Vicent.
MAS DE L’ALTET DE SANT VICENTMAS DE LA MENORA DE BAIX
Accedemos al Mas de la Menora Vella o de Baix y vuelve a haber un cambio de dirección; ahora nos dirigimos hacia el sureste durante unos 300 metros para volver al noreste y encontrarnos con el Mas de la Menora Nova o de Dalt y su Font de la Menora.
MAS DE LA MENORA DE DALT
Esta es la parte más elevada del recorrido (990 msnm).
FONT DE LA MENORA
Aquí comienza el regreso al punto de partida. Hacia el noreste primero y el sureste después, pasamos por las ruinas de un horno de cal y, más adelante, por el Mas de Don Pedro y su Ermita de San Roque, llegando, unos 700 metros después, al cruce de caminos del comienzo de la ruta.
HORNO DE CALERMITA DE SAN ROQUEMAS DE DON PEDRO
Ahora tomamos la pista de la derecha, el llamado Camino del Chocolatero, llegamos a la carretera CV-795 y su intersección con la CV-801, que une las poblaciones de Banyeres de Mariola-Ibi-Alcoy, y poco después llegamos hasta la Ermita de Polop o de San Isidro, lugar donde se encuentra el coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable. Es una ruta bastante cómoda, de algo más de 12 kilómetros, con un desnivel de 220 metros, hechos en un tiempo más que aceptable, por una zona con mucho encanto, en un día estupendo y con una compañía especial.
La caminata elegida para este jueves comienza en un claro de la carretera CV801, la que comunica la poblaciones de Ibi y Banyeres de Mariola, más concretamente en el kilómetro 5’5, frente a la Venteta dels Cuernos.
En este punto, en el que dejo el coche, comenzamos, Carol y yo, caminando por pista, hacia el noreste/este, coincidente con un tramo de la GR7, adentrándome al Parc Natural del Carrascal de la Font Roja y el recorrido nos hará visitar algunos puntos de interés de esta magnífica sierra.
A los 1200 metros llegamos a un restaurado Pou de Neu del Barber (1032 m).
El Pou del Barber, también conocido como la Cava Blanca o la Cava de Santa María, es un pozo de planta circular, revestido por dentro de un muro de mampostería de piedra calcárea. Este monumento formó parte de la red de pozos de la sierra del Carrascal de la Font Roja y fue explotado por los “nevateros” de Ibi para abastecer a poblaciones como Alcoi y Alicante.
Seguimos, durante 800 metros, por la pista (GR7) pasando por el Collado del Barber (1019 m) y el Pilar de Ximo (1071 m) para, en una bifurcación, abandonar la GR, caminando por la ladera sur del Cabeç Ros y llegando por el Serrallo hasta el Mas de Tetuán (1218 m), su área recreativa y su tejo centenario.
El Mas de Tetuán es una masía del siglo XIX que constituye un excepcional ejemplo de la economía rural autosuficiente, habida cuenta que disponía de granja, establos, almazara, horno e incluso una ermita. Sin embargo, el deterioro de esta construcción en los últimos años ha sido galopante, dado que se han registrado diversos hundimientos tanto del tejado como de las plantas interiores, lo que amenaza con enviar al suelo toda la estructura.
Hacemos una breve pausa para beber y comer alguna fruta para, seguidamente, continuar el recorrido.
Tomamos ahora un sendero que, hacia el sureste primero y el este después, nos lleva en ascenso hasta uno de los puntos elevados de este Parque Natural, la Teixereta (1319 m).
Desde este punto las vistas de los alrededores son realmente espectaculares.
Iniciamos ahora el retorno al punto de partida, desandamos nuestros pasos unos 300 metros y tomamos la senda que, de forma brutalmente descendente y hacia el suroeste, nos acerca a la pista (PR-CV26).
Pocos metros después, en un desvío a mano derecha, nos incorporamos a una senda/trocha que nos lleva, en dirección norte/noroeste, por el Barranco de la Camarera y la zona arbolada del Serrallo, en la umbría, para encontrarnos de nuevo con la pista GR7.
Volvemos a pasar, ahora hacia el oeste, por Pilar de Ximo, por el Collado del Barber y muy cerca del Pou de Neu homónimo.
Sin más dificultad, la pista nos lleva, en algo más de un kilómetro, hasta la zona donde se encuentra el vehículo y…
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido unos 10 kilómetros, con un desnivel de unos 420 metros, hechos en un tiempo más que correcto, con una muy buena compañía y en una mañana luminosamente primaveral.
Hasta ayer mismo no tenía claro, por motivos privados, que pudiera realizar hoy martes esta caminata. Ni siquiera había pensado por dónde hacerla.
Finalmente he preparado una ruta que, aunque con alguna pequeña modificación, ya realicé en solitario en julio del año pasado. Hoy, Pedro, Raúl, Jesús y yo, nos hemos dirigido hasta el municipio de Gorga (284 hab.), población de la Comarca del Comtat, en la confluencia de los Valles de Seta y Travadell, donde hemos aparcado el auto e iniciado nuestro recorrido con el fin de visitar unos pueblos cercanos y algunos de los puntos de interés.
Tomamos la carretera que conduce a Quatretondeta y, a unos 500 metros, nos incorporamos a una pista, a mano izquierda y hacia el noreste, que nos llevará, durante 2 kilómetros, por entre campos de olivos y almendros, hasta la localidad de Balones.
Balones es otra de las poblaciones de la comarca del Comtat, situada en el Valle de Seta, en la vertiente meridional de la Sierra de la Almudaina, con una población de 131 habitantes.
Entramos en el pueblo por el Carrer de la Costera, pasamos por la Plaça Diputació, por el Carrer Sant Francesc, donde se encuentra la Esglesia Parroquial homónima. Continuamos después por el Carrer del Solar, saliendo por la parte norte de la localidad y continuando la senda que asciende por el monte, de manera sinuosa y hacia el oeste, hasta llegar a la Creueta.
La Creueta fue construida por Martí Gadea en el año 1940 para coronar el pueblo de Balones. Se trata de una cruz sobre un contrafuerte terroso al que todos los habitantes le tienen gran devoción. La Creueta de Balones ha sido derruida y reconstruida, a lo largo de su historia, en dos ocasiones; una por el efecto de un rayo y la segunda por un fuerte viento que la derribó.
Desde lo alto de la loma se pueden observar una magníficas vistas del término municipal, así como de las sierras de los alrededores.
Retomamos la senda, en dirección noroeste, entre bancales de almendros, hasta llegar a la pista, ahora hacia el suroeste, Camí de la Almudaina.
Esta nos incorpora a otra, la llamada Camí de la Serreta o Camí Postiguet, que, hacia el noroeste/suroeste/oeste, nos acerca hasta otro nuevo municipio del Comtat, Millena. Aunque antes, en el camino, nos topamos con la Font de l’Aueta y el importante petroglifo de la Penya del Dimoni.
Uno de los rincones más curiosos en nuestro recorrido es la Penya del Dimoni, un enigmático petroglifo que se encuentra en el término municipal de Millena, muy próximo al de Balones, y que está situado sobre una peña que hay junto a la cabecera del llamado Barranc de l’Aueta, junto a la fuente homónima.
Seguimos la pista hacia el suroeste durante un kilómetro y entramos en la localidad de Millena.
Es este el tercer municipio (254 hab.), perteneciente a la comarca del Comtat, que vamos a visitar.
También es el único que no pertenece a los que componen el Valle de Seta (Gorga, Balones, Benimasot, Facheca, Famorca, Cuatretondeta y Tollos).
Recorremos sus calles para encontrarnos con su Torre Musulmana, seguimos por su Carrer de Santa Bárbara, por el Carrer Sant Josep, donde se encuentra la Esglesia homónima, y llegamos hasta la Plaça de l’Arbre en la que podemos admirar su Olmo Centenario.
Salimos de la localidad por el Carrer Sant Roc, llegamos hasta su conocida rotonda, homenaje a la Plantá del Xop.
Ahora tomamos el Camí del Colmellar, hacia el suroeste/sur/sureste, por entre grandes terrazas y bancales de olivos. En un momento de nuestra caminata, por senda, nos dirigimos hacia el norte/oeste para adentrarnos en el paraje conocido como Racó de Felip o Sobirà en el término municipal de Gorga, y encontrarnos con el Olivo Bimilenario, situado en un olivar en pleno Valle de Travadell.Está considerado como una casa-árbol con más de 2000 años de antigüedad y se puede visitar por dentro. También, y es lo más lógico, se pide máximo respeto a este ser vivo, no apoyándose en su interior para no dañarlo.
Después de esta visita poco nos queda ya por admirar.
Nos dirigimos, por senda y pista hacia el este… En un momento me falla el gps e inexplicablemente mi sentido de la orientación, tomo un camino equivocado, los demás me siguen… hasta que, finalmente, corregimos entre todos nuestra dirección de regreso y llegamos a la entrada a Gorga para encontrarnos con nuestro coche y…
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido algo más de 12 kilómetros, con un desnivel de unos 350 metros, hechos en un tiempo más que correcto, con un montón de puntos interesantes (a pesar del despiste en el regreso, el asfalto y el cemento del recorrido), en una mañana estupenda y con una compañía de lujo.
La caminata que tendría que haber realizado ayer jueves, finalmente tuve que descartarla por motivos inesperadamente privados y ha sido hoy cuando, sin mucho ánimo (debo confesarlo), he decidido realizar una salida a la sierra.
Con los planes totalmente cambiados me decanto por algo más cercano y conocido. Me dirijo al parking del Hotel del Xorret de Catí y, desde este conocidísimo punto, comienzo la caminata de esta jornada.
Me encamino hacia el sur, por pista, caminos y sendas, hasta llegar a las Peñas de la Foradá, pasando por el área recreativa de Catí, el cruce de la Ferrería y el Collado Vista Mar.
Este conjunto elevado de rocas, con sus agujeros, cual queso gruyere, es una formación pétrea con un montón de vías de escalada, ideal para los practicantes de este deporte.
Rodeos las peñas y sigo el camino en dirección sur hasta un cruce de sendas. Tomo una de ellas, a mano derecha y, por entre grandes pinos, cambio de dirección; ahora camino hacia el oeste por el Racó de la Servera.
El sendero me lleva hasta la zona de la casa (en ruinas) del Calafate y, ahora hacia el noroeste, al gran peñasco del Cantal del Moro; una enorme mole de piedra, también con vías de escalada, que sobresale en el paisaje.
Sigo la senda hacia el oeste hasta un cruce, en el Racó de la Bola. Aquí, dentro de las opciones, me puedo dirigir al Albergue de la Rabosa pero yo, acortando un poco el itinerario, prefiero tomar el camino, hacia el norte, que me lleva en ascenso hasta el Collado de Amorós.
Con esta decisión está claro que estoy comenzando el retorno al punto de partida.
Después del collado, la senda, en dirección noreste/este, continúa subiendo hasta la pista que me conduce a la caseta de vigilancia forestal y a la Ermita de la Purísima.
Una breve parada en la caseta y la ermita. Siguiendo la pista, llego al cruce de la Ferrería y… ahora sólo tengo que tomar el camino en sentido contrario, hasta llegar al espacio recreativo del Hotel del Xorret de Catí y al parking donde se encuentra mi coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro que sí!!! Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel cercano a los 280 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana de invierno primaveral.
Este martes, Jesús, Elena, Pedro, Óscar y yo, comenzamos nuestra caminata al norte de la población de Ibi, junto a la carretera CV-801 y la pista/camino que sube a la Solana del Barranc de les Raboses.
Desde este punto iniciamos un recorrido que nos llevará por la cara sur de la Sierra del Menejador/Parc Natural de la Font Roja y podremos visitar algunos de los puntos de interés de la misma.
Una subida algo exigente, en dirección noreste, por el camino del Barranc de les Raboses hasta llegar, en el kilómetro 3’5, al Mas del Canyo (1163 m.s.n.m). Un corto receso para contemplar las hermosas vistas de los alrededores y tomar impulso.
Ahora, por pista hacia el noreste, el grupo sigue ascendiendo, unos 600 metros (+/-) en un último envite para llegar al magnífico nevero del Pou de Neu del Canyo; a mi me está costando y prefiero esperar en el Mas del Canyo y evitarme esa importante subida.
Este nevero es una construcción que se empleaba para la fabricación y conservación del hielo, recogiendo y prensando la nieve de las nevadas invernales. Se estima que fue construido a finales del siglo XVIII y aún conserva la cubierta de teja árabe. Tiene una capacidad de 770 m3, 9,8 m de diámetro y 10,3 m de altura interior. Se encuentra a una altitud de 1235 m.s.n.m.
Han llegado al punto más elevado de la caminata, ahora comienzan el descenso y vuelven, sobre sus pasos, al Mas del Canyo donde yo me uno al grupo.
Ahora, en una bifurcación, tomamos un ramal, a mano derecha, incorporándonos desde este punto a la PR-CV127, que nos lleva en un suave zigzag, hacia el este, hasta el Mas de Foiaderes.
Esta PR-CV127 nos acompañará hasta casi el final de nuestra caminata.
Seguimos en el camino, hacia el este, y en el kilómetro 7’3 llegamos al Mas de Foiaderetes y a una importante encrucijada de sendas.
Tras una breve pausa, seguimos hacia el este e iniciamos un descenso, algo más acusado, que nos lleva de manera sinuosa hasta la entrada, ahora en dirección sur, del Barranco de los Molinos.
Un paraje natural, el de este barranco, que dispone de varios puntos dignos de visita, como el refugio y el área recreativa del Racó de Almarra y sobre todo los antiguos molinos históricos de papel y harina en diferentes estados de conservación como el Molí de la Peña (siglo XVI), el Molí de la Tía Roseta, el Molí de la Llapissera, el Molí Nou, etc…
Además, durante el recorrido también pasamos por dos puentes, uno de madera y otro de piedra, un curioso túnel por el que pasa el agua, varios acueductos y junto a los restos del antiguo Castell Vell, fortaleza islámica de la que apenas quedan varios restos, dos antiguos lavaderos y la formación rocosa conocida como la Trompa de Elefante.
Llegamos a la carretera CV-801 y, tras unos 600 metros de asfalto, llegamos al punto donde se encuentra el auto.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda alguna, muy recomendable. Para el grupo han sido unos 13 kilómetros, con un desnivel de unos 515 metros, para mi han sido 11’8 km y un desnivel de unos 475 metros (+/-), todo ello hecho en un tiempo más que aceptable, en una mañana magnífica y con una compañía excelente.
En un improvisado giro de guion, dado que hoy me acompaña Carol en esta caminata, he modificado los planes de ruta para este primer jueves de febrero; en esta ocasión será un itinerario sencillo, cómodo y cercano.
Comenzamos la jornada dejando el auto en la zona de aparcamiento del Club de Golf El Plantío, a las afueras de la ciudad de Alicante, para efectuar un pequeño recorrido por la sierra de Colmenares.
Situada al sur de la ciudad de Alicante, esta es una sierra litoral que se extiende desde el paraje de El Porquet junto al barrio de San Gabriel, prolongándose en un conjunto de colinas alargadas que apenas alcanzan los 100 metros de altitud, hasta el paraje ilicitano de El Fondet dels Pinyols.
La sierra tiene, en su parte alicantina, varios puntos de interés, en sus alrededores, como son:
>El Club de Golf ‘El Plantío’ y la población de Bacarot, al norte.
>El Complejo Audiovisual Ciudad de la Luz, al este.
>El polígono Industrial de Agua amarga, al sur.
El Ayuntamiento ha instalado, en la parte superior, una serie de pérgolas de madera, a modo de observatorios, pudiendo hacer una ruta para visitarlos todos y contemplar de esta manera las diferentes panorámicas que ofrecen los mismos.
Carol y yo tomamos la senda, en dirección noreste, que bordea esta sierra por su ladera norte para comenzar su subida por su extremo oriental, el más cercano a la ciudad de Alicante.
Una vez en la parte alta iniciamos el recorrido, hacia el suroeste, para visitar los diferentes miradores.
1 – Els Reiets.
Nos situamos sobre la partida de El Bacarot. A los pies de la sierra queda el pinar junto al camino que hemos recorrido al inicio de esta ruta. En el área comprendida entre la sierra y el Camino Viejo de Elche, vemos la finca Els Reiets, el centro de reeducación y el albergue de animales, llamándonos la atención los enormes depósitos blancos o tanques de la Compañía Logística de Hidrocarburos CLH. Al noreste, la división natural de la sierra por el barranco de Agua Amarga que da paso al paraje de El Porquet en el barrio de San Gabriel. De fondo, una perspectiva de la ciudad de Alicante y la alineación de montañas hacia el litoral levantino.
2 – Ciudad de la Luz.
Desde este punto se dispone una imagen parcial pero cercana de la Ciudad de la Luz, un gran complejo audiovisual dedicado al mundo cinematográfico. La visión más próxima al mirador es de los platós grandes y a continuación uno de los platós medianos. También se aprecia el ‘back lot’ o zona de rodaje en exteriores, los talleres y almacenes.
3 – Fontcalent.
Nos encontramos frente a la alicantina sierra de Fontcalent. Situada al oeste de la ciudad, apreciamos esta formación montañosa de 3 kilómetros de longitud y 446 metros de altitud. Su morfología y su gran valor medioambiental la convierten en un importante hito paisajístico que, en el entorno, alberga zonas húmedas como el saladar de Fontcalent, debiendo incidir en su protección.
4 – El Bacarot.
Aquí se aprecia el campo de golf “El Plantío”, en contraste con el ambiente rural de la zona. Las sierras más cercanas son la de Borbuño y la de Sancho, próximo a éstas y separado por la carretera se encuentra el núcleo principal de población de El Bacarot.
5 – Ilicitano.
Al oeste observamos la parte de esta serranía que se prolonga hasta el Portichol. Frente a nosotros, una extensión de parcelas agrícolas de Torrellano y el aeropuerto de El Altet. La orientación de este mirador, hace que éste sea un agradable lugar para observar el atardecer.
6 – Agua Amarga.
Ante nosotros, y tras el polígono Industrial, se presenta una gran extensión (1,8 km2), una zona deprimida junta al mar que corresponde al saladar de Agua Amarga.
Después de un sinuoso recorrido por sendas, caminos y pistas para visitar las distintas atalayas volvemos al punto de partida, a la zona de parking del club de golf y al coche.
Regresamos a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Eso siempre. Han sido algo más de 7 sencillos kilómetros, con un desnivel que ha rozado los 200 metros, en un día estupendo y con una compañía de lujo.
Aclarar que: Todos los miradores tienen su señales indicativas, sus paneles informativos y sus pérgolas con banco de madera para disfrutar de las vistas de los alrededores. Todos menos los dos últimos, el Ilicitano y el de Agua Amarga, que no tienen ningún elemento que haga pensar que, en un tiempo pasado, existieron dos miradores en condiciones. Quizá sea casualidad pero… estos dos puntos de observación están en el límite con el término municipal de Elche. Yo, ahí lo dejo!!!
Para esta primera caminata de febrero he elegido una ruta que ya se ha hecho en algunas ocasiones, tanto en compañía como en solitario. Se trata del itinerario que, desde la población de Muro d’Alcoi, se visitan las pedanías de Turballos y Cela de Núñez, pasando por diversos puntos de interés de la zona.
Óscar, Jesús y yo hemos llegado a la localidad de Muro d’Alcoi y hemos aparcado el coche junto a la avenida de Valencia.
Comenzamos nuestro recorrido hacia el noroeste, saliendo de la localidad por la rotonda donde se encuentra la Ermita de Sant Antoni e incorporándonos a la senda que, siguiendo el cauce del Río Agres, se dirige hacia el noreste para llegar al Puente de la Caseta de Senabre.
Ahora un tramo de asfalto, en dirección noroeste, hasta alcanzar la fuente, que lleva el mismo nombre (Font de la Caseta de Senabre), y su pequeña área recreativa; un bonito y refrescante rincón, rodeado de grandes árboles.
Tomamos la pista que, hacia el norte, nos lleva, entre campos de cultivo, hasta las inmediaciones de la autovía del Mediterráneo.
Pasamos por la parte inferior de la A7 y, al otro lado, seguimos nuestro camino, por asfalto, pista y camino, hacia el noreste/norte, por el Barranco la Perla, para llegar a la Font del Pinar.
En este punto, continuamos, por asfalto y hacia el este/noreste, hasta entrar a la localidad de Turballos.
Turballos.
Esta pequeña pedanía de Muro de Alcoy, se encuentra al pie de la sierra de Benicadell en un entorno único, rodeada de campos de cultivo y antiguas vías o caminos hoy reasfaltados.
De orígenes pre-islámicos, Turballos ha sufrido diferentes episodios de despoblación, uno de ellos en 1515 y otro en 1609 con la expulsión de los moriscos.
Con apenas unas cuantas calles empedradas que se recorren en unos minutos. Turballos es muy singular por su aspecto, ya que parece que los años no hayan pasando por ella, siendo visita obligada para todo aquel que se encuentre por los alrededores. Todo esto es fruto del esfuerzo de diversas familias que decidieron recuperar la zona y asentarse a finales de los años 70 junto con su impulsor, don Vicent Micó, el popular «Pare Vicent».
Tras un recorrido por sus calles, su lavadero, su plaza, su Iglesia de Sant Francesc de Paula y su fuente/balsa (a las afueras) iniciamos el camino de regreso a Muro d’Alcoi, pasando todavía por algunos puntos de interés.
A las afueras de Turballos, en dirección sur/sureste, llegamos a un bello rincón donde, entre una espesa arboleda, se encuentra la Font de la Carrasca.
Seguimos en el mismo sentido, pasando sobre la autovía hasta llegar, por entre fincas agrícolas, a otra de las pedanías de Muro d’Alcoi, Cela de Núñez.
Hasta finales del siglo XIX fue un municipio independiente, posteriormente fue absorbido por Muro d’Alcoi, convirtiéndose en una de sus pedanías.
Destacable la Iglesia de San Joaquín, la Parroquia de San Juan Bautista y su lavadero.
Salimos de la localidad, cruzamos el Río Agres por el Puente de Cela y, ahora, tomando una senda en dirección suroeste, bajamos hasta el cauce del río.
Seguimos la senda, a contracorriente, pasando por diversas pasarelas y rincones de máxima belleza, acompañados por el mágico sonido de las aguas y llegando hasta el primer puente de nuestro recorrido, el Pont de la Caseta de Senabre.
Ahora ya sólo nos queda entrar a Muro por la misma senda del inicio. Hacemos un pequeño desvío para observar el desguace que contiene una parte importante de los vehículos destrozados por la DANA en Valencia… Qué buena idea, poner esos coches contaminantes pegados al Río Agres!!!
Llegamos al auto y…
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Sin duda, muy recomendable. Han sido algo más de 11 kilómetros, con un desnivel que no ha superado los 200 metros, hecho todo en un tiempo más que aceptable, en una mañana estupenda y con una muy buena compañía.
Al este de la población de Biar, donde se encuentra el Santuario de la Mare de Deú de Grácia, concretamente en el parking del templo, da comienzo la ruta que he elegido para este último jueves de enero; un recorrido que será en un primer tramo coincidente con la PR-CV55 y el Camino de Santiago del Sureste.
Una vez dejo el coche en las cercanías del aparcamiento (en esta ocasión el parking está totalmente ocupado, parece ser que en los alrededores hay cuadrillas de obreros que están preparando la ladera de la sierra para el día de mañana, que es el ‘Día del árbol’) tomo de manera ascendente la senda/pista/camino, hacia el este, pasando por las zonas del Racó de la Nória, Racó de la Plata y el Cap del Águila, hasta llegar al depósito de agua contra incendios.
En este punto, un cruce de caminos, continúo por pista de la izquierda, llegando a la Fonteta de Soriano. Pocos metros después, en una bifurcación, me incorporo a la pista de la izquierda, dejando atrás la PR-CV55 y pasando por el Mas de Camarasa.
La pista/camino, desde este momento, se dirige en suave descenso, hacia el norte, pasando por el Barranco de Fontalbres y el Cabecet de la Noguereta.
Aquí, el kilómetro 5’8 (+/-) del recorrido, me incorporo a una senda, también a mano izquierda, que me lleva, de forma sinuosa y en dirección suroeste, pasando por el Rincón de la Cueva Negra, hasta la Casa de Campaneta.
El camino, en su último tramo, tiene una serie de construcciones (en ruinas) que han servido para recoger y canalizar las aguas de los barrancos. Esta senda desemboca en la pista (asfaltada) donde coinciden la PR-CV55 y la GR Camino de la Defensa del Sur (o Camino del Cid). Un kilómetro y medio después, llego al Santuari de la Mare de Déu de Grácia y al lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Alguien podría dudarlo? Han sido sobre unos 11’5 kilómetros, con un desnivel cercano a los 380 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana maravillosa de frío, viento, nubes y claros.
La ruta de este último martes de enero es una doble caminata.
En un primer lugar, Jesús, Elena, Óscar y yo, nos acercaremos hasta el Embalse de Elche para dirigirnos, después, al Puente de los Cinco Ojos (Aspe) y finalizar volviendo hasta el coche.
Iremos, en un segundo recorrido, con el vehículo por el Camino de la Morera para realizar una pequeña caminata y visitar el paraje de El Cau de Mariano Ros.
Aparcamos el auto en un claro del Camí del Pantá, entre el cerro de El Castellar y la Serra de la Animeta.
Rodeamos, en dirección sur/suroeste y por camino pedregoso, el cerro hasta llegar a la presa. Pasamos por el edificio de la Central Eléctrica/Centro de Interpretación y subimos hasta lo alto del embalse, admirando el gran dique y su caída de agua.
El Embalse.
El Pantano de Elche es una presa construida en dos tramos aprovechando un promontorio rocoso en su parte media. Fue construido en el siglo XVII sobre el río Vinalopó, entre la sierra de Elche y la loma del Castellar, para retener las aguas de las avenidas del río Vinalopó, habituales en las lluvias torrenciales, y aprovechar estas aguas para su uso en regadíos. Han sido estas avenidas las que, a lo largo de la vida de la presa, se han encargado de colmarla de sedimento, disminuyendo la capacidad de retención de agua y obligando a varias limpiezas para recuperar la capacidad.
En 1995 reventó la compuerta reguladora, ocasionando una gran avalancha de fangos que contribuyó a vaciar la presa. En septiembre de 2007 se iniciaron los trabajos de rehabilitación de la presa con el fin de volver a retener agua, para crear más bien un paraje natural tipo marjal, en el que se cree vegetación y fauna. En marzo de 2008 la presa empieza a retener agua tras un periodo de 13 años prácticamente abandonada.
Actualmente está reconocido como Bien de Interés Cultural por parte de la Generalidad Valenciana.
En el 2017 se localizó por primera vez la presencia de garduñas y comadrejas y en 2020 la del gato montés y la nutria.
Continuamos nuestra caminata por la pasarela sobre las aguas del pantano.
Seguimos por la pista, en dirección norte, que rodea el cerro de El Castellar, hasta acceder a la zona del Viaducto de Próspero Lagarfa.
Ahora, el camino, entre el margen del embalse y la Serra del Ferriol, hacia el noroeste, nos lleva hasta una pequeña vereda que cruza al otro lado del pantano y nos dirige al Camino de Pere Mina y la senda de los Cinco Ojos, donde se encuentra el Puente homónimo.
Puente de los Cinco Ojos (Aspe).
A finales del siglo XVIII, Elche experimentó un importante ascenso poblacional con el consiguiente aumento de demanda de agua potable que no podía atenderse sólo con sus propios recursos. Surgió entonces la necesidad de abastecerse de agua de algún lugar cercano, procediéndose a la compra del agua dulce de la Fuente de Barrenas, situada en el margen izquierdo del río Tarafa, en el término municipal de Aspe.
Para la canalización del agua desde esta fuente hasta Elche se construyó una importante obra de ingeniería hidráulica de unos 15 kilómetros que atravesó el paraje de Los Barrancos, siendo esta obra impulsada y parcialmente financiada por el Obispo de la Diócesis de Orihuela, José Tormo, y dirigida por el arquitecto, natural de Aspe, José Gonzálvez de Coniedo, entre 1785 y 1789.
De las numerosas canalizaciones que integran dicha infraestructura, destaca el Puente de los Cinco Ojos, por ser el más monumental, puesto que mide algo más de 17 metros de altura y de 46 metros de longitud y por su gran valor arquitectónico.
Este puente está integrado en el espacio protegido del Paraje Natural Municipal de Los Algezares, que es atravesado por una amplia red de senderos homologados de pequeño recorrido, así como diferentes caminos y sendas que permiten disfrutar de este paraje.
Iniciamos, en este punto, el camino de regreso al auto.
El mismo recorrido para la ida que para la vuelta; sólo tenemos que desandar nuestros pasos.
Cuando llegamos a la altura del Viaducto de Próspero Lafarga tomamos el camino, hacia el este, que lo cruza, lleva a la carretera, Camino de la Morera, y rodeando el cerro de El Castellar por su ladera este, nos devuelve al claro donde se encuentra aparcado el coche.
Ahora, cogiendo el vehículo, nos dirigimos por asfalto y por el Camino de la Morera hasta el punto donde ya no se puede circular. Dejamos el auto e iniciamos un corto recorrido (unos 2 kilómetros), por senda y pista, que nos llevará hasta El Cau.
El Cau.
En la sierra del Ferriol, en la vieja cantera de donde se recogía piedra para la reconstrucción de la Iglesia de Santa María, hay un lugar llamado El Cau. En este curioso lugar, podemos encontrar numerosas figuras esculpidas que representan los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Elche. Estas figuras y muchas otras han sido creadas por Mariano Ros, un antiguo zapatero aficionado a la montaña. Mariano, en compañía de sus tres amigos Cándido, Vicente y Pere esculpieron figuras desde el año 2000 hasta el 2008.
Actualmente, la zona es visitada por muchos, gente que desea pasar un rato al aire libre. Algunas de las obras que podemos encontrar son: la Iglesia de Santa María, el escudo de la ciudad, el pantano, la Dama de Elche, El Molino Real, La Fuente de la Glorieta, La Calahorra, Calendura y Calendureta, El Misteri, El Palmeral, etc…
Mariano Ros, oriolano de nacimiento e ilicitano de adopción, fue un amante de la montaña y de Elche, como se definía en una entrevista, en la que decidió esculpir en la montaña todos los símbolos de la ciudad: «A Elche la admiro, la quiero. Toda mi vida la he pasado aquí y he encontrado amigos y todo lo que configura mi vida. Aquí me siento feliz. Por tanto, lo que más podía hacer era reflejar las cosas características del pueblo», una vez que ya no podía escalar y disfrutar de su gran pasión, que era la montaña y la escalada por motivos de salud.
A la llegada a El Cau hacemos un recorrido por entre las diferentes obras de este artista y sus amigos.
Al termino de este agradable paseo volvemos, desandando lo caminado, hasta el coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. La primera caminata han sido unos 9 kilómetros, con un desnivel de unos 105 metros. La segunda ha tenido cerca de 2 kilómetros y unos 80 metros de desnivel.
Todo ello hecho en un tiempo más que correcto, en una mañana de espléndida ventolera y una compañía de lujo.
Entre las localidades de Onil e Ibi, en el término municipal de la primera y junto a las sierras de Biscoi y el Serral, doy comienzo la caminata de este jueves invernal.
Aparco el auto en un claro del camino, junto al Mas y Font de l’Arcada, e inicio esta ruta tomando un tramo de la GR7 y ascendiendo por la rambla homónima, entre los Altos del Quico y la Penya del Flare.
En el primer kilómetro hay una importante bifurcación, tomo la senda de la derecha, dejando la pista de la izquierda (GR7) que ya cogeré en el camino de regreso, y me dirijo hacia el este/noreste por el Barranco de Monvarí, pasando por las cercanías del Mas de la Capona y por el Mas, la Font y la Alberca de Monvarí.
Continúo ascendiendo por la pista que circula en paralelo entre la base de la sierra de Biscoi y el lecho del barranco y llegando, en el kilómetro 5, a un importante cruce de sendas.
Tras una pausa para beber y comer una fruta, tomo la pista, hacia el oeste, incorporándome a otro tramo de la GR7, pasando por el Mas del Palomaret y unos 300 metros después, en otra bifurcación, dejo la GR y me dirijo, a mano derecha, a la senda que me lleva, por el norte, hasta el Collado del Xocolater.
Aquí, ya estoy próximo al Barranco de Taguenga, al que accedo 200 metros más tarde.
Comienza ahora el regreso al punto de partida y el descenso por dicho barranco, volviendo, en el kilómetro 7’8, a enlazar con otro tramo de la GR7; que me acompañará hasta el final del recorrido.
Termino el descenso del Barranco de Taguenga y continúo caminando ahora por la Rambla de l’Arcada, llegando, un kilómetro después, al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido un total de unos 11’5 kilómetros, con un desnivel cercano a 250 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana agradablemente invernal.
Recorrido: Arenal de l’Armortxó, Casas de Caprala, Albergue L’Avaiol, Campamento de Caprala.
Participantes de la caminata: Elena, Pedro, Jesús, Óscar y Francisco.
Dejamos el auto en el descampado/parking cercano a la base del arenal del Almortxó y, desde este punto, comenzamos, en dirección norte/noreste, el recorrido de esta ruta.
El arenal del Almortxó.
El Paraje Natural Municipal del Arenal del Almortxó, con una superficie de 50,80ha, se localiza en el término municipal de Petrel, en el Monte de Utilidad Pública denominado «Cotxines».
Destaca fundamentalmente por su geomorfología y su litología. Se trata de una formación dunar propia de las zonas litorales, que se sitúa en el interior, contando con la presencia de suelos, flora y fauna característicos de los ecosistemas de dunas litorales.
En cuanto a la fauna destaca el grupo de los coleópteros, y la presencia de tres especies de lagartijas: la lagartija colilarga, la lagartija cenicienta y la lagartija colirroja.
Fue declarado Paraje Natural Municipal por Acuerdo del Consejo de la Generalidad Valenciana de fecha 8 de febrero de 2002.
Pasamos por el Gran Arenal, el Arenal Menut, el cerro del Cochinet y la Casa del Dolç hasta llegar al Collado dels Llops, lugares que componen el Paraje Natural Municipal.
En el collado nos incorporamos a la carretera que lleva a las casas de Caprala, pedanía de Petrel, y después de 600 metros de asfalto tomamos una senda que, a mano derecha y hacia el noreste, entre campos de cultivo, nos acerca hasta el pequeño núcleo urbano de Caprala.
Ahora, después de 1200 metros de calzada, llegamos al sendero que, hacia el sur, nos adentra en el espacio del Albergue L’Avaiol.
Albergue L’Avaiol
L’Avaiol se encuentra situado en el término municipal de Petrer, en un pequeño valle que da nombre a este Espacio Natural, totalmente rodeado de montañas, creando un paisaje de gran belleza, con desniveles que van desde los 650 m en lo más profundo del valle hasta más de 900 m en las cumbres.
En el entorno se mezcla la vegetación natural, dominada por el pino carrasco y algún ejemplar de pino piñonero y carrasca (en vaguadas más húmedas), con los bancales de cultivo, recuperados por la Diputación de Alicante como elementos importantes de biodiversidad, aportando alimento y refugio a la fauna. Las especies cultivadas son principalmente el almendro y el olivo, junto con cereales. En algunos puntos se han plantado también especies aromáticas como el romero o el tomillo.
La fauna es muy abundante, con especies típicas del monte mediterráneo, como el jabalí, el conejo, la perdiz, el zorro, el águila real, el águila culebrera, el pito real y otras muchas.
L’avaiol es el primer Espacio Natural Adaptado integralmente de la provincia y de la Comunidad Valenciana. Su desarrollo responde al objetivo de acercar la naturaleza a todos, creando un espacio sin barreras, en que pueda realizarse también una labor educativa y desarrollar terapias que mejoren la calidad de vida de las personas discapacitadas, todo ello en un entorno único, bien conservado y de enorme valor ambiental y paisajístico. Este espacio quiere ser también un foco importante de integración social, facilitando la convivencia entre personas con y sin discapacidad, favoreciendo las relaciones personales y permitiendo el intercambio de experiencias.
El Albergue está perfectamente equipado con todo lo necesario: cocina completa, aseos con ducha (uno específico con camilla), dos habitaciones para usuarios y dos para monitores, ascensor, televisión, calefacción, lavadora y aula de juego. La capacidad es de 36 personas.
Después de unos minutos de descanso y disfrute en el entorno de estas instalaciones (campo deportivo, piscina, jardines, senderos adaptados, etc…) comenzamos el regreso al punto de partida.
Desandamos unos 1200 metros hasta llegar casi al núcleo de las casas de Caprala.
En un pequeño desvío, a mano izquierda, tomamos una senda/trocha que, en dirección suroeste, nos acerca al Campamento de Caprala.
Caprala – Campamento de Caprala
Caprala es una pedanía del municipio de Petrer, al norte de su término, con un pequeño núcleo de viviendas y algunas casas diseminadas.
Campamento de Caprala. Dentro de esta pedanía se encuentra su campamento. Zona gestionada por el ayuntamiento de Petrer.
Dispone de las siguientes instalaciones: – Zona de acampada con capacidad para 60 personas. – Tres baterías de barbacoas/paelleros. – Sala de interpretación del P.N.M. Arenal de l’Almorxó. – Aseos, uno de ellos adaptado para discapacitados. – Fregaderos y lavaderos. – Mesas con bancos. – Agua potabilizada, y agua caliente sanitaria producida por energía solar. – Dos farolas también de energía solar
Al cabo de unos minutos en este espacio de recreo, volvemos a tomar, hacia el suroeste, la senda de retorno al parking.
Algo más de un kilómetro después, entre caminos y sendas, en algunos momentos arenosas, nos incorporamos a la pista (un tramo de la GR7) que, tras 800 metros y en paralelo al barranco del Arconal, nos conduce directamente hasta el coche.
Regresamos a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente. Han sido cerca de 11’5 kilómetros, con un desnivel sencillo de unos 225 metros, en una mañana agradablemente nublada y con una compañía estupenda.
Hoy voy a realizar una caminata que ya hice en mayo del año pasado.
Inicio la misma desde el Mas de Sant Ignasi, próximo al puerto de montaña de la Carrasqueta, donde aparco el coche.
Haré un recorrido por las sierras del Cuartel y la Carrasqueta, visitando algunos de sus puntos de interés.
MAS DE ST. IGNASICAMÍ DE VIVENSMASSET DE BROSSA
Con una mañana muy fría, me dirijo, desde la masía, por pista, coincidente con el Camino del Sureste y el de Vivens, en dirección oeste, cercano al Masset de Brossa, hasta una primera bifurcación.
En este punto, tomo la opción de la izquierda, siguiendo hacia el suroeste, durante 1’3 kilómetros por el Camino de Vivens, y pasando por la Casa de Miralles, el Mas de Don Francisco, Barranco de Trisinal y el Puntal de los Quemados.
CASA DE MIRALLESMAS DE D. FRANCISCO
En el kilómetro 4’4 de mi caminata dejo la pista y accedo, a mano derecha, a una senda/trocha, que me lleva, pasando por la Penya Pina, a cambiar de dirección, rodeando la sierra de Cuartel, y tomar el camino de la umbría hacia el noreste.
BARRANCO DE TRISINALCAMÍ DE VIVENS
Una potente subida que me hace llegar, durante 2100 metros, hasta el Refugio dels Esbarzerets (1158m).
En este punto, las nubes son tan bajas que la niebla lo inunda todo y me planteo si merece la pena seguir ascendiendo y llegar al vértice geodésico (Carrasqueta, 1205 m).
REFUGIO DE ESBARZERETS
Subir hasta la cumbre y no poder admirar las estupendas vistas que desde allí se divisan me hace abandonar la idea, quitarle al camino cerca de un kilómetro e iniciar el regreso al punto de partida desde el refugio.
CAMÍ DEL SURESTECAMÍ VELL DE LA TORRE DE LES MAÇANES
Pocos metros después, en un importante cruce de caminos, me incorporo por la izquierda, a la senda coincidente con el Camí del Sureste/Camí Vell de la Torre de les Maçanes, descendiendo hacia el este y llegando, en el kilómetro 8’4, al primero de los cruces de sendas de esta caminata.
Ahora ya sólo queda seguir por la pista, en dirección este, hasta llegar, unos 2 kilómetros (+/-), al Mas de Sant Ignasi.
Antes de volver al coche hago un pequeño recorrido por los alrededores de esta masía para visitar su aljibe, su pozo y su nevero.
Ahora ya sí, vuelvo al lugar donde se encuentra el auto y regreso a Alicante.
MAS DE ST. IGNASIPOZOALJIBENEVERO
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido algo más de 10 kilómetros, con un desnivel cercano a los 260 metros, hechos en muy buen tiempo y en una jornada de niebla maravillosamente congelante. 😉
En esta ocasión el punto de partida, como en otras muchas, lo hacemos desde la Font de la Carrasca (Castalla), aunque esta vez no subiremos a la cumbre, la Replana, haremos un recorrido por la zona de la umbría de la Sierra de la Arquenya y visitaremos algunos puntos de interés.
Desde la Font de la Carrasca y el depósito contra incendios, Jesús, Elena, Óscar, Pedro, Raúl y yo, tomamos el camino que asciende hasta el Mas del Carrascal, una gran finca con unas tierras extremadamente cuidadas.
Ahora, durante 1’5 kilómetros, llaneamos por la pista Camino de la Font del Llop, en dirección suroeste, hasta llegar a los alrededores del Mas de la Torreta, otra importante finca de esta parte de la sierra.
En este punto la pista desciende suavemente para acercarnos hasta el Mas de la Font de Dalt, la Font del Llop y el Mas de la Font de Baix, otros tres lugares de interés en esta umbría de la Sierra de la Arguenya.
En el kilómetro cuatro del recorrido (+/-) llegamos a una intersección, tomamos la pista/senda que nos lleva hacia el suroeste/sur/suroeste, pasando por las cercanías del Alt de Castilles, el Barranc de Solsires y del Cabezo de la Cantera.
Comenzamos ahora (Km 5’5) el camino de regreso al punto de partida, una senda que circula en dirección noreste, en ascenso, a media altura de la umbría y que nos lleva hasta el Pou de Neu del Carrascal (1021 msnm), uno de los pozos de nieve más bonitos de la provincia.
Hemos llegado hasta el punto más elevado de nuestra ruta.
Comienza aquí un suave descenso, por camino y pista, que nos lleva, nuevamente, hasta el Mas del Carrascal y, rodeando el cerro de Cabezo Paella, al lugar donde se encuentra el auto.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: 100% recomendable. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel de unos 370 metros, hechos en muy buen tiempo, con una mañana estupendamente fría y una compañía 5*****
Doy comienzo la caminata de este jueves aparcando el coche en la Replana del Pino, un claro en la carretera de Castalla a Petrer, frente al Despeñador, entre las sierras del Frare y la del Carrascalet. La idea es hacer un recorrido por la segunda de ellas y visitar algunos de los puntos de interés de la misma.
REPLANA DEL PINODESPEÑADORLA FOIA DE CASTALLA
Tomo la pista que se dirige, en suave ascenso, hasta la zona de las casas de Planisses.
En el kilómetro 1’2, a mano izquierda, abandono la pista y me incorporo a una estrecha senda/trocha que por una frondosa arboleda de pinos y carrascas, me lleva a la amplia zona de campos de cultivo en la que se encuentran las casas (en ruina) de Planisses.
CASAS DE PLANISSESJODER, VAYA VENTARRÓN!!!
Un pequeño recorrido por alguna de las diferentes veredas del entorno hasta llegar al Pou de Neu de Briga (o de Planisses) y a las ruinas de la Casa de Jorra.
POU DE NEU DE BRIGA (O DE PLANISSES)CASA DE JORRA
Ahora, por sendas, entre los campos de cultivo, hacia el oeste y norte, llego a la ladera oriental de la sierra del Carrascalet, y asciendo la trocha que, por entre un tupido pinar, me conecta con la pista (PR-CV31).
Camino durante unos doscientos metros por la PR-CV31 hasta una bifurcación, me incorporo a la senda de la derecha, la que me llevará de forma ascendente, algo más acusada y en dirección norte, hasta la cima de la sierra del Carrascalet, el Alt homónimo (1241 m) y el Mirador (1233 m).
VISTAS DESDE EL MIRADOR (1233 M.)ALT DEL CARRASCALET (1241 M.)
En este punto inicio el descenso de la sierra y el retorno al punto de partida.
Una pista de bajada que me conduce al Pou de Neu del Carrascalet y, cien metros después, a la pista (PR-CV85). De manera descendente y hacia el oeste llego a la carretera de Castalla a Petrer, a la altura del Collado del Portell.
POU DEL CARRASCALETCOLLADO DEL PORTELL
Siguiendo esta carretera durante unos 300 metros hacia el norte accedo a la Replana del Pino, lugar donde se encuentra mi coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Sin duda alguna. Han sido unos 8 kilómetros, con un desnivel cercano a los 300 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una maravillosa mañana de frío, nubes y fuerte viento.
Después de las fechas navideñas, comenzamos el año con esta primera caminata.
En un claro de la carretera de Petrer a Castalla, junto a la Rambla de Badallet, dejamos el coche y Elena, Óscar, Jesús y yo, iniciamos nuestro recorrido por los alrededores.
Empezamos caminando por la carretera, en dirección suroeste, hasta llegar a la altura de la Casa del Pantanet, donde tomamos el camino (PR-CV34), a mano izquierda, pocos metros después cambiamos, por la derecha, a una senda/trocha que nos llevará hasta la Casa del Catxuli.
CASA DEL PANTANETCASA DEL CATXULI
En este punto seguimos por trocha en dirección este hasta la pista donde hacemos un cambio de sentido. Ahora caminamos hacia el suroeste para llegar a la carretera que va la Rabosa, pasamos al otro lado del asfalto y nos incorporamos a otra senda, dirección oeste, por la zona de la Costera de Medina y Mirabuenos hasta llegar a la casa en ruinas de Mirabuenos.
CASA DE MIRABUENOS
Seguimos en la misma dirección unos 700 metros hasta un cruce de sendas/trochas, tomamos, en esta intersección, el camino de la derecha, hacia el sureste/suroeste, pasando por las inmediaciones del Puntal del Perrió y del Cerro dels Esclafats, hasta llegar al Refugio Perrió.
REFUGIÓ PERRIÓ
Desde aquí comenzamos nuestro camino hacia la Rambla de Puça. Durante un camino descendente de unos 1’5 kilómetros (+/-) llegamos, en dirección norte, a la rambla.
Estamos ya en el último tramo de nuestra caminata.
Un suave ascenso por la Rambla de Puça nos lleva al punto de conexión con la PR-CV143, pasando por la cercanía de la Casa de la Gurrama y el Naiximent de la Mina.
Ahora la PR-CV143 nos conduce, hacia el este, a las ruinas de una antigua casa, una balsa y al desfiladero del Pantanet, con su Cueva del Chocho.
CUEVA DEL CHOCHO
Una subida por las paredes rocosas nos acerca a lo alto del Pantanet, pocos metros después, hacia el este, llegamos a la carretera de Petrer/Castalla y al lugar donde se encuentra el coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel de unos 280 metros, hechos en muy buen tiempo, con una fría mañana de viento helado y una compañía de lujo.
Hoy le digo adiós a un 2024 que ha sido muy heterogéneo, que ha tenido muchas luces y algunas sombras.
Un año con 103 días de actividad senderista y alrededor de 1000 kilómetros recorridos por pueblos y ciudades de cuatro comunidades autónomas (Andalucía, Extremadura, Castilla la Mancha y Región de Murcia), aparte de la propia, la Comunidad Valenciana.
Las espinas de este 2024 (en cuanto a desplazamientos me refiero) han sido los dos proyectos internacionales que se han visto truncados, por diferentes motivos, un primer viaje a Chile/Argentina y un segundo a Portugal (Lisboa/Azores). El primero aún está pendiente y con deseos y, espero, con muchas posibilidades en este 2025.
También han habido de otro tipo, a nivel personal, pero prefiero no rememorarlas, que se queden enterradas en un pozo del 2024.
Muchos de los recorridos (60% aprox.) los he realizado en soledad y los otros (40% +/-) con compañeros y amigos; todos ellos han dejado momentos insuperables e imágenes en la retina imborrables.
Algunas de esas instantáneas las acompaño en esta entrada, fotografías efectuadas durante estos 12 meses.
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Ahora ya sólo me queda agradecer a todos aquellos que en su momento me han acompañado en el periplo de este año y desear a todos los que lean estas líneas un 2025 lleno de grandes aventuras, salud y felicidad.
Hoy, para despedir las caminatas de este 2024, Óscar y yo hemos optado por una salida bastante sencilla y cercana. Hemos elegido la sierra de San Pascual, un lugar que yo desde junio del 2020 no visitaba.
Esta serranía, junto a la de las Águilas, las dos componen un Paraje Natural Municipal, que pertenece a la población de Orito, pedanía del municipio de Monforte del Cid.
Comenzamos dejando el auto junto a la Ermita de San Pascual, lugar emblemático de peregrinación que cada 17 de mayo celebra su romería y su feria.
Tomamos la senda (PR-CV179) que, en dirección norte/este/noreste, se adentra en la sierra, en suave ascenso, y nos conduce hasta el vértice geodésico (San Pascual, 555 msnm).
Allá, en lo alto, vistas excepcionales de la ciudad de Alicante y del mar, así como de sierras como El Cid, el Maigmó, del Ventós, Fontcalent, Tabaiá, entre otras.
Volvemos sobre nuestros pasos, aproximadamente uno 300 metros, y en una bifurcación tomamos el ramal de la derecha, coincidente con la PR-CV179, en dirección noroeste, que nos acerca hasta la pista Camí de la Sena y nos hace pasar por un rincón donde se encuentra una Sabina Monumental.
Al llegar al Camí de la Sena nos dirigimos hacia la izquierda durante unos 2 kilómetros, dirección oeste/suroeste, hasta un cruce de caminos.
En esta intersección tomamos la pista (PR-CV179), a mano izquierda y en sentido sureste/noreste, que nos vuelve a conectar, 1’5 kilómetros después, con un cruce y la pista, hacia el sur, que nos dirige directamente a la zona de la Ermita de San Pascual y al parking donde se encuentra el coche.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 2**
Recomendable: Naturalmente que sí. Han sido cerca de 7 kilómetros, con un desnivel que roza los 250 metros, hechos en un tiempo más que correcto, en un día espectacular, con una compañía de lujo.
La caminata de este último jueves del año da comienzo en el puerto de montaña de Benifallim, lugar que ya se visitó hace diez días.
En esta ocasión, Elena, Óscar y yo, partimos desde aquí para hacer un recorrido por las sierras de Rontonar y Plans.
Tomamos el sendero, Azagador del Puerto, en dirección suroeste, hacia el depósito de aguas contra incendio y muy cerca del Refugio Cumbres Alegres.
Ahora, la misma senda, hacia el oeste/suroeste, nos conduce en progresivo ascenso, durante 1’7 kilómetros, al Pou de Neu de Rontonar.
La espesa niebla ha impedido que durante el recorrido hayamos podido contemplar las hermosas vistas de las sierras del alrededor.
Al llegar a la cava hacemos una pequeña parada.
En este punto cogemos una estrecha senda (PR-CV232), a mano derecha, que, también hacia el suroeste, nos lleva, durante 700 metros, a la llamada Costera de la Mare de Déu.
Esta pista, con un ascenso más pronunciado, nos acerca, en dirección noreste, al vértice de esta sierra, Plans (1330 msnm).
La niebla ha sido una incómoda acompañante durante todo el trayecto (también es verdad que nos ha regalado otra visión del camino).
Al llegar a la cumbre ha comenzado a clarear y hemos podido ver algunas de las montañas que nos rodean.
Pasamos unos minutos junto al vértice bebiendo y comiendo alguna fruta, disfrutando también del regalo de las panorámicas que nos deja entrever la niebla y compartiendo estos momentos con unos simpáticos senderistas (Ana, Iván y sus mascotas) con los que coincidimos
Tímidamente tenemos ante nosotros las poblaciones de Torremanzanas, Xixona, Alcoy, Benifallim, etc… y las sierras de La Carrasqueta, del Menejador, Mariola, Serrella, Aitana, Puig Campana, La Grana, Cabeçó d’Or, etc…
Comenzamos el regreso, el recorrido se hace por el mismo sitio, pasamos por los mismos lugares que en la ida y ahora es todo en descenso.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Muy recomendable. Han sido cerca de 9 kilómetros, con un desnivel de unos 320 metros, hechos en un tiempo más que aceptable, en una fría mañana de niebla inquietante y una compañía magnífica.
La caminata de este singular día la comienzo en la entrada a la población de Lorcha, cerca del puente, Pont de Sant Blai, el que da acceso al municipio, un recorrido que inicialmente me llevará a seguir el curso del río por la archiconocida Vía Verde del Serpis.
En el punto donde aparco el coche, a las 8:27, la temperatura exterior es de -5º (como bien se puede apreciar en la instantánea).
Este es un itinerario que he efectuado en multitud de ocasiones.
La pista, por donde antiguamente pasaba el ferrocarril de Alcoy a Gandía, me hará pasar por la Casella de les Deveses, la Font de Boteros (ahora totalmente seca), las ruinas del Molí d’Enmig y el túnel del Penyó dels Coloms.
Un sencillo paseo con la compañía en todo momento del río Serpis, el rumor de sus aguas y unos paisajes espectaculares.
Al otro lado del túnel la pista me lleva hasta el Azud del Infierno, la Caseta de Parres y el antiguo Depósito de Agua.
En este tramo del camino el río se hace más presente todavía y las panorámicas mucho más impresionantes.
Después de 800 metros, cruzo el río por un puente y llego a la Fábrica de la Llum o del Infern con su pequeña área recreativa.
Aquí se impone un descanso para el refresco y pensar cómo voy a continuar con esta ruta, aunque con este frío no me atrevo a hacer una parada.
Una opción es volver por el mismo camino y pasar por los mismos lugares de interés hasta llegar al coche; esto es lo que he hecho en todas las ocasiones que he realizado esta caminata.
Otra alternativa es la de tomar la senda/trocha que, desde la Fábrica de la Llum, asciende de manera bastante brusca, el llamado Camí de la Serquera, y conduce hasta el Refugio de la Fuente homónima y realizar, después el regreso a Lorcha por el Camí de Vilallonga.
Francamente, me jiño y decido volver por el mismo lugar por el que llegué.
La segunda opción (que tiene una dificultad considerable) la dejaré pendiente para otra ocasión en la que esté acompañado.
Ahora el camino, que en la ida era un descenso suave, cambia a un sencillo ascenso, pasando nuevamente por el depósito de agua, la Casella de Parres, el Azud del Infierno, el túnel, la Font de Boteros, etc…
900 metros después de la Casella de les Deveses llego, por pista, hasta el Pont de Sant Blai y al lugar donde se encuentra el auto.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido unos 11’4 kilómetros, con un desnivel cercano a los 280 metros. Todo ello hecho en un tiempo más que correcto y en una mañana fría y luminosa.
«Winter is coming»… Y para darle la bienvenida a la estación he decidido hacer una caminata por la Sierra de Agullent; unos montes conocidos y muy pateados por mí.
He comenzado dejando el coche en el parking de las Casas del Guarda Forestal y me he dirigido por la pista que lleva, en dirección oeste, hasta el Albergue Don Bosco.
Esta pista, que coincide con un tramo del Camino del Alba (de Beniarrés a Agullent) me lleva hasta la Font del Patge.
El nombre de esta fuente nada tiene que ver con lo que podría deducirse, no significa ‘fuente del paje’. Su nombre proviene del romano ‘pace’ (o sea, paz) y con su posterior arabización, quedó como ‘patxe’. Más tarde se valencianizó, llegando a ‘patge’. Realmente nos encontramos ante la Fuente de la Paz.
Continúo la pista unos 500 metros hasta una bifurcación, tomo la pequeña senda, a mano izquierda, que me conduce de forma ascendente, zigzagueando en dirección sur, hasta la Foieta dels Carros; lugar límite entre Benissoda (Valencia) y Agres (Alicante).
Al llegar a esta pista me dirijo, hacia el este, unos 1300 metros hasta llegar al Collado de Santa Ana, límite entre los términos de Albaida (Valencia) y Agres (Alicante).
Toda la ruta transcurre por municipios valencianos, excepto un pequeño porcentaje que lo hace en la provincia de Alicante.
Ahora, en el collado, que es un importante cruce de caminos, tomo el ramal de la izquierda, una trocha, que, con el nombre de Senda dels Enginyers, me, conduce en suave descenso y hacia el noreste, hasta la entrada al Camino de la Covalta.
El Camino a la Covalta es una senda ascendente que, hacia el este/sureste, me lleva hasta este gran abrigo en la cara norte de la sierra.
Después de unos minutos en esta atalaya, tiempo para beber y contemplar las hermosas panorámicas de las sierras del alrededor, comienzo el retorno al punto de partida.
Deshago mis pasos hasta la Senda dels Enginyers, tomo el ramal derecho, en dirección noreste, llego al Camí de la Umbría y, ahora, hacia el norte, aproximadamente un kilómetro más tarde llego al parking de las Casas del Guarda Forestal y al coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 12 kilómetros, con un desnivel cercano a los 500 metros, hechos en un tiempo aceptable y en una jornada fabulosa de cielos cubiertos y viento frío; espectacular!!!.
En este tercer martes de diciembre, aunque la idea inicial era otra, la caminata elegida ha sido finalmente la que da comienzo en la población de Benifallim y nos llevará por los montes del alrededor.
La pequeña población de Benifallim está situada al norte de la provincia de Alicante, pertenece a la comarca de la Hoya de Alcoy, en la parte occidental de la Sierra de Aitana y cuenta con una población de 116 habitantes.
Jesús, Pedro, Óscar, Elena y yo,dejamos el auto a la entrada del pueblo, muy cerca del lavadero municipal y del Aula Natura, y comenzamos, desde aquí, nuestro recorrido.
LAVADEROAULA NATURACAMÍ DEL CALVARICORRAL DEL CALVARI
Tomamos el Camí del Calvari, donde se encuentra el Corral homónimo.
CORRAL DEL CALVARI
Poco después, en una bifurcación, seguimos en ascenso por la izquierda el Camí del Castell hasta llegar a él.
CASTILLO DE BENIFALLIM
El castillo deBenifallim (Hoya de Alcoy, Alicante) es una edificación de origen medieval. Fue construido por los cristianos en el siglo XIII, después de su conquista por Jaime I, y se encuentra en la cumbre de un cerro rocoso y escarpado, sobre el casco urbano. Destaca por su posición estratégica, divisándose el castillo de Cocentaina y las torres de Penella y Sena.
Dejamos la pequeña fortaleza, bajamos el camino y ascendemos, hacia la izquierda y en dirección sur/suroeste, la pista/senda que, pasando por las zonas La Marrada y La Planicia, donde se encuentra, en esta última, el Corral del Morral, llegamos hasta el Puerto de Montaña de Benifallim.
CORRAL DEL MORRAL
En este punto cruzamos la carretera CV780 y hacemos una pequeña incursión al otro lado del asfalto para llegar, por pista, después de unos 500 metros, a las ruinas de la Caseta de Batiste.
PUERTO DE MONTAÑA DE BENIFALLIMCASETA DE BATISTE
Comenzamos ahora el regreso a Benifallim.
Desandamos, desde la caseta, el camino hasta el puerto de montaña. Volvemos a tomar la pista/senda, ahora en descenso, hasta llegar a la entrada del pueblo.
PUERTO DE MONTAÑA DE BENIFALLIM
Antes de coger el vehículo, nos adentramos en el casco urbano y visitamos la Iglesia de San Miguel Arcángel, situada en la plaza de la iglesia, junto al ayuntamiento.
Ahora ya sí, volvemos al coche y… Regresamos a Alicante.
CARRASCA MONUMENTALAYUNTAMIENTOIGLESIA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Ha sido una caminata totalmente nueva, con unos cerca de 10 kilómetros de recorrido, unos 439 metros de desnivel, hechos en un tiempo más que correcto, en un día estupendo y con una compañía de lujo.
Para este viernes me dirijo a la población de Hondón de las Nieves y, concretamente, a pocos metros, hacia el sur, del embalse de la Boquera aparco el coche para iniciar una caminata, en principio, no demasiado complicada por la Sierra de Crevillente.
EMBALSE DE LA BOQUERA
Tomo la pista ascendente que pasa por las zonas de El Perlito, El Replá y Los Evangelistas.
ALJUB DEL REPLÁCASA CUEVA DEL REPLÁCASA DEL TÍO MARIANO
Todo el recorrido corresponde a un tramo de la PR-CV279. Será un trayecto de ida y vuelta por el mismo sitio y hasta el vértice geodésico todo es subida por la cara norte de la Sierra de Crevillente.
Una vez llegado a la cumbre, La Vella (838 msnm), toca el momento de descanso, refresco, contemplación de las hermosas panorámicas y, cómo no, las habituales fotos con el vértice.
VÉRTICE GEODÉSICO LA VELLA 838 MSNMROSA DE LOS VIENTOS
Unos minutos allá arriba e inicio el regreso al punto de partida.
Ahora ya es todo descenso, pasando por los mismo lugares que en la ida.
Sin mucho más, llego al auto y…
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido algo más de 9’5 kilómetros, con un desnivel de 426 metros, hechos en un tiempo más que correcto y en una mañana fresca y estupenda.
La caminata de este martes transcurre en su totalidad por tierras del término municipal de Bocairent, provincia de Valencia. El grupo, compuesto por Elena, Óscar, Jesús, Raúl, Pedro y yo, nos hemos dirigido hasta la Ermita de Santa Bárbara, en plena Sierra de Mariola, donde hemos aparcado los vehículos y hemos comenzado una ruta por esta interesante serranía.
Desde la ermita tomamos una senda descendente, hacia el noroeste/norte, que nos acerca hasta la Font del Teular; un hermoso rincón donde el agua y el panorama son los protagonistas.
Seguidamente, continuamos por la senda en dirección a la Ermita de Sant Jaume y Bocairent. Antes, en una pequeña trocha, a mano derecha, cambiamos de dirección, por el noreste/norte, para encontrarnos con la Bassa del Canyaret; otro bonito espacio de esta sierra.
Ahora, por la senda en dirección norte/noreste/este, ascendemos bordeando la parte norte de este parque natural hasta llegar a un desvío, a mano izquierda, una trocha que, bajando unos 200 metros, nos acerca a la Cueva de la Sarsa.
Este es uno de los yacimientos arqueológicos fundamentales para el estudio del Neolítico en la Península Ibérica. Su interior tiene distintos niveles y varias salas, con unos 716 metros de recorrido. En ella se han hallado multitud de utensilios domésticos y de caza, piezas cerámicas de gran valor e importantes pruebas de rituales de inhumación.
Actualmente la entrada está restringida y protegida por un enrejado pero hay varias empresas dedicadas a la espeleología que ofrecen un recorrido por su interior.
Algunas de las fotos realizadas en 2018, cuando no se le había puesto el enrejado a la cueva.
Desandamos los 200 metros, volvemos a la senda principal y nos dirigimos, en dirección sureste, hasta un collado, el Mirador de Mariola, con unas estupendas panorámicas de la sierra..
Seguimos en dirección sureste, pasando por las cercanías del Mas del Teular del Sapo hasta llegar a un cruce de sendas, con algunas masías en los alrededores; una zona llamada La Mina.
Tomamos la pista (GR7), a mano derecha hacia el oeste, y a unos dos kilómetros de fácil camino llegamos hasta la Ermita de Santa Bárbara y a los coches.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, sin duda alguna. Han sido sobre unos 8 kilómetros, con un desnivel cercano a los 280 metros, en una mañana espléndida y una compañía inmejorable.
Superado casi por completo un inesperado malestar físico, me animo a efectuar la primera caminata de este último mes del año, a la que me acompañan Elena y Óscar. En esta ocasión nos dirigimos hasta la poblaciónde Guardamar, municipio alicantino situado en la costa sur de la provincia y perteneciente a la comarca de la Vega Baja del Segura.
Llegamos por la carretera N-332, tomamos la CV-895 (que conecta Guardamar con Ciudad Quesada), y dejamos el auto en un claro del camino asfaltado que lleva al espacio restringido de la Radio Estación Naval. Desde este punto iniciamos un recorrido por estos cerros y visitaremos algunos de sus puntos de interés.
Tomamos, en dirección noreste/norte, el sendero que nos lleva, en suave ascenso, hasta restos de trincheras de la Guerra Civil y al vértice geodésico de esta sierra (Moncayo, 107 msnm).
Doscientos metros después, hacia el oeste, seguimos unos 1800 metros, por senda, bordeando la radio estación, hasta conectar con la pista Camí del Dos.
Aquí, andamos unos 400 metros por asfalto y hacia el sur, para acceder al sendero que, en dirección norte, nos hace pasar por el canal de riegos del levante y llegar al Camí de Rojales (asfalto).
Pasamos al otro lado de la carretera y tomamos un camino, también hacia el norte, que nos lleva a uno de los espacios más interesantes de esta ruta, la Fortaleza Fenicia del Cabezo Pequeño del Estaño.
El yacimiento arqueológico de Cabezo Pequeño del Estaño es un pequeño núcleo amurallado del Hierro Antiguo de los siglos VIII y VI a. C., situado en un cabezo, en la partida de la Rinconada, sobre la margen derecha del río Segura, a unos 2 kilómetros al oeste de Guardamar del Segura. Desde el siglo IX a. C., los fenicios frecuentaron las costas de la Península ibérica en busca de materias primas, principalmente metales, que obtuvieron gracias al intercambio con la población local. Este pueblo comerciante, caracterizado por dominar las técnicas de navegación y por ser transmisores culturales entre Oriente y Occidente, fueron levantando una sucesión de enclaves en la costa. Para ello, eligieron lugares elevados junto a las desembocaduras de los ríos e islotes cercanos a tierra firme. En ocasiones, erigieron potentes fortificaciones para proteger, almacenar y redistribuir los beneficios de su actividad económica.
Después de esta interesante visita iniciamos el regreso al punto de partida.
Desandamos nuestros pasos hasta llegar al Camí de Rojales. Por asfalto, durante unos 400 metros, tomamos una senda, en dirección sureste, para llegar a la pista del Camí de Dos.
Otros 400 metros después, nos incorporamos al Camí del Camp que nos lleva, hacia el este/sureste, por pista y por sendero, hasta la zona en la que se encuentra el vehículo.
Regresamos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto, muy recomendable. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel de unos 190 metros, en un día agradable y una compañía sensacional.
Me he levantado muy temprano, ha amanecido con una niebla, una humedad y un frío de cojones (4º). He desayunado en la finca rural, eso sí… desayuno europeo!!! E inmediatamente me he despedido de los anfitriones y he salido de allí como alma que lleva el diablo. 😉
Hoy el día lo voy a dedicar, con calma, sin prisa alguna, a visitar el Monumento Natural Monte Arabí.
Este paraje se encuentra a unos a unos 20 kilómetros de Yecla, ya casi haciendo frontera con la comunidad de Castilla-La Mancha.
El camino se hace cómodo, la carretera, aunque con mucha niebla, apenas si tiene tráfico y a eso de las 9:00 ya me encontraba aparcando el auto cerca de la Casa del Guarda.
No es la primera vez que visito este enclave y nunca encontré al guarda, es más siempre había pensado que era algo ‘imaginario’ pero… esta vez sí había una persona guardando el lugar…
Comienzo a caminar y, antes de llegar al edificio, tomo un desvío que conduce a la Cueva del Tesoro.
Sigo el sendero, hacia el oeste, con el fin de continuar subiendo la sierra y llegar a la cumbre, al vértice geodésico. Hay, en el trayecto, un cartel de prohibido que otras veces he obviado pero en esta ocasión el guarda, que parece que estaba al acecho, viene y me dice que no se puede acceder por cuestiones de temporada de apareamiento de las aves del entorno.
Yecla me está dejando muy desanimado, no se puede acceder al yacimiento árabe, no se puede visitar el vértice del cerro del castillo, tengo un alojamiento horroroso y ahora está prohibido subir el monte… Muy decepcionante!!!
Bueno, tengo que cambiar el plan y realizar la caminata por los lugares que están abiertos al público.
Vuelvo hasta la Casa del Guarda, acompañado por él, me cuenta que hay un grupo de yeclanos que están por los alrededores de la Cueva Horadada haciendo un reportaje.
Yo me dirijo también hacia allí, paso por la ladera sur del cerro Arabilejo, donde, en su parte más alta se encuentran los restos de un yacimiento de la Edad del Bronce.
En el camino, a mano derecha, me paro a observar una importante zona de petroglifos y cazoletas.
Continúo hacia el noreste/norte y hago un desvío, por la izquierda, para acceder a una ladera con multitud de formaciones rocosas, entre ellas la famosa Roca Corazón.
Sigo, hacia el norte, y me encuentro ante un mirador de la llanura yeclana con las sierras de Lacera, la de Oliva, la del Cuchillo, la Magdalena, etc… en el horizonte; un horizonte aún algo neblinoso.
Una pasarela metálica me lleva, en descenso, hasta el espacio vallado de los Cantos de la Visera y al camino de la Cueva Horadada.
Los Cantos de la Visera son dos abrigos con pinturas rupestres ubicados en el nordeste de la Región de Murcia. Descubiertos en 1912, ambos abrigos, separados por una quincena de metros, se encuentran en unos peñascos caídos del farallón oriental del monte Arabí.
Las pinturas son de estilo naturalista del arte levantino, 7.000 años antes del presente. El sitio es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1998 bajo la denominación Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica.
El abrigo de Cantos de la Visera I representa 40 figuras de fauna: ciervos, équidos, cápridos y bóvidos. El color empleado con más frecuencia es el tono rojizo.
El abrigo de Cantos de la Visera II muestra unas sesenta figuras entre las que predominan el ser humano así como bóvidos y ciervos. Además, en el centro del panel aparecen figuras del más reciente estilo esquemático parcialmente superpuestas con algunas figuras del estilo anterior; entre otras una grulla en danza, ciervos, antropomorfos así como líneas serpentiformes y puntiformes en forma de red. El color utilizado es el tono rojizo.
La Cueva de la Horadada es una enorme oquedad producida por el efecto erosivo del agua durante el transcurso del tiempo. Recibe su nombre por el gran hueco que encontramos en su parte superior.
Allí encuentro al grupo de yeclanos que están haciendo un vídeo navideño para publicitar su bodega. Gente, casi con toda seguridad, personal directivo de esa empresa.
Un rato charlando con ellos y… dejo este enclave para regresar, por el mismo camino que la ida, hasta el lugar donde se encuentra el auto.
Una vez llego, como alguna cosa que había comprado en Mercadona en día anterior, sentado cómodamente en un banco cercano al parking y… ahora ya sí, regreso a Alicante.
Dejo Jumilla, después del desayuno, y me encamino a Yecla, la segunda población de la Comarca del Altiplano.
A ver qué me espera en esta otra ciudad murciana. Por lo pronto la mañana es mucho más fría que los días anteriores, muy nubosa y con una niebla espesa.
Al llegar a Yecla aparco el coche en la calle San Fernando, en el parking de la piscina cubierta municipal. Desde este punto inicio una ruta por las sendas de los Castillarejos.
Comienzo a caminar dando un gran rodeo al inmenso campo de tiro de la población, una grandísima extensión de terreno, vallado y con multitud de carteles de aviso y prohibición.
Tomo la senda que asciende a la cumbre de Castillarejos. Después de un rato, no mucho, la verdad, que el día está fresquillo, tomo el camino de regreso, deshago mis pasos hasta un cruce de sendas (una de las muchas que hay en estos cerros).
Después de 1’5 kilómetros rodeando la sierra, en dirección norte, llego hasta la carretera , paso al otro lado y, por pista primero, por asfalto después, tomo la subida al Cerro del Castillo.
Un ascenso algo toca huevos, todo hay que decirlo, pero al llegar me esperan algunos puntos de interés de esta caminata (eso creo).
El Santuario de la Virgen del Castillo, el Yacimiento Árabe de Hins Yakka y el vértice geodésico.
Bueno, después de la subida toca pelotas… Vas al mar y no tiene agua!!!… Sólo se puede visitar el santuario de la Virgen, los otros dos puntos (para mi, los más interesantes) no está permitido el acceso debido a unas obras de remodelación y de reforma que se están efectuando (además, el vértice se encuentra dentro del espacio del yacimiento).
Vuelvo sobre mis pasos, bajo esa carretera asfaltada que subí minutos antes y, en un desvío, a mano izquierda, entro en un espacio/parque/zona recreativa, llena de pasarelas y miradores que conectan ese cerro con la ciudad, convirtiendo esa ladera norte del cerro en un lugar con mucho encanto que llaman Senda Azul Yecla Valora.
Después de un gran paseo por ese parque, comienzo el regreso al auto. Llego hasta los alrededores del cementerio municipal y pocos metros después al parking de la piscina cubierta y al coche.
Aún es pronto para hacer el check-in en el alojamiento que he reservado, así que decido buscar un restaurante para comer.
Recuerdo, de otras veces que he estado por la zona, el restaurante Sierra de Cazorla, junto a la carretera RM425, y me gustó su trato y sus comidas. Allí me dirijo y, tal y como lo recordaba, todo perfecto.
Ahora ya sí, tomo dirección al alojamiento, una casa rural a las afueras de Yecla (a 1’5 kms */-).
No queriendo entrar en muchos detalles, la finca, ya de entrada, me decepciona, hago el check-in y… en ese mismo momento, hablo con los dueños (dos holandeses súper simpáticos) y les digo que de las dos noches que tengo reservadas, sólo me quedaré una.
La habitación es muy pequeña, sin armario, sin un escritorio, sin televisor y (lo más imprescindible para mi) sin baño!!! Horrible!!! Sobre todo si lo comparo con la maravilla del hotel de Jumilla. Ahora sí tengo claro que sólo estaré una noche.
Apenas si deshago el equipaje, hago un cambio de ropa, algo de aseo, en un baño que está al otro lado de la casa, y salgo ‘pitando’ con el coche para dar una vuelta por la ciudad.
Dejo el coche en la calle Perales, junto a la Iglesia de San Francisco, y recorro las calles del centro…
Yecla está vacía, solitaria y fría… Paso por la Iglesia de San Roque, por la Ermita de Santa Bárbara, por la Iglesia Vieja de la Asunción del Salvador, el Arco de los Reyes Católicos, por la Plaza Mayor, el Ayuntamiento, la Iglesia Parroquial del Niño Jesús, Plaza de España, Basílica de la Purísima, Parque de la Constitución y a la calle Perales y al auto.
Antes de volver al alojamiento, paso por un Mercadona para hacer una compra, algo para cenar.
La verdad, el día en Yecla me ha decepcionado y la finca rural me parece la casa de los horrores.
Sólo tengo ganas de entrar en mi ‘habitación’, dormir y salir ‘pitando’, al día siguiente, de allí.
Hoy será, espero, algo más tranquilo que el día de ayer.
Salgo a desayunar a una cafetería cercana, vuelvo a la habitación y, después del aseo pertinente, me dirijo en coche por la carretera de Santa Ana hasta el parking del monasterio homónimo.
Está ubicado en el Palacio del Concejo, consta de tres plantas bien diferenciadas, dedicadas al Paleolítico-Edad del Hierro, al Mundo Ibérico y al Imperio Romano.
Una gran colección de piezas en cada una de sus plantas que merece la pena ser visitado.
Después, hago un recorrido por la ciudad, ya es de noche y Jumilla tiene otro encanto caminando por sus calles.
Para finalizar la jornada hago una parada en un bar, tomo un picoteo a modo de cena y me dirijo al alojamiento. Es la última noche en Jumilla y preparo mi equipaje para el día siguiente. Me espera Yecla y confío que me sorprenda tanto como esta ciudad.
La última semana de noviembre comienza y yo me dirijo al norte de la Región de Murcia para pasar unos días en dos poblaciones de la Comarca del Altiplano.
Salgo temprano de casa, después del desayuno, y a eso de las 9:00 ya me encuentro en la ciudad de Jumilla.
Dejo el coche frente a la entrada del hotel (Pío XII **) y como hasta la hora de hacer el check-in aún queda bastante tiempo, decido hacer un recorrido por sus calles.
Tomo la avenida de Yecla, que coincide con un tramo de la GR251, y, hacia el sur, por la calle Cánovas del Castillo, plaza de la Glorieta, calle Pasos, calle Valencia y avenida de la Libertad, llego hasta la avenida del Casón, donde se encuentra este monumento funerario homónimo.
El Casón es un sepulcro familiar de reducidas dimensiones perteneciente al siglo V (tardorromano) y en 1931 fue declarado Monumento Nacional. Está considerado como la mejor edificación en su especie conservada en España y una de las mejores del mundo.
Continúo hacia el sur y en una rotonda, a la salida de la ciudad, se encuentra la ermita de San Agustín, una edificación del siglo XVI que alberga la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de Jumilla.
Vuelvo a entrar a la ciudad, ahora hacia el norte, por la avenida Ronda de Poniente.
Paso muy cerca de la chimenea Aurelios, resto de una antigua fábrica de licores.
Entro, por el oeste, recorriendo las calles hasta llegar a la parroquia Mayor de Santiago por una de sus fachadas laterales (espero poder verla con más detenimiento en un próximo recorrido). Ahora tomo la cuesta del Cura y la calle Santa María, paso por la iglesia de Santa María del Arrabal.
Accedo por la calle Cantarerías al camino de los Molinos y llego, a través de él, al Charco del Zorro.
Este es un humedal, al oeste del cerro del Castillo, de gran valor paisajístico, un lugar entre una extensa arboleda ideal para pasar el tiempo disfrutando de la fauna y la flora.
Deshago mis pasos y, por el camino del cementerio, a muy pocos metros y a mano derecha, se inicia una sinuosa y zigzagueante subida al Castillo, por su ladera oeste, que me lleva hasta esta importante fortaleza.
El cerro ha sido testigo, a través de los siglos, del paso de muchas culturas. Desde la Edad de Bronce, los íberos en la Edad de Hierro, los romanos, los árabes, etc… Todos dejaron su impronta sobre el monte.
Pero el castillo como tal se levantó en 1461 por el marqués de Villena, tal y como se conoce en la actualidad.
Dejo el cerro, no sin antes hacer las ya típicas fotos en el vértice geodésico que allí se encuentra.
Desciendo ahora por la ladera noreste, por la pista llamada ‘camino del castillo’.
Accedo a la ciudad por la avenida de Yecla y, un par de kilómetros después, llego al hotel.
Tras hacer el check-in, como cerca del alojamiento en un restaurante ecuatoriano, vuelvo a mi habitación, un rato de descanso y… salgo para continuar con una caminata vespertina.
Esta vez me dirijo en coche hasta la carretera de Santa Ana.
Hago una parada para observar los restos de la Villa Romana de los Cipreses.
Después, cerca de la urbanización El Roalico dejo el coche en un claro de la carretera e inicio una pequeña caminata. En ascenso por el monte hasta llegar al Yacimiento Arqueológico Íbero de Coimbra del Barranco Ancho.
Este complejo corresponde a los siglos IV-II a.C. e incluye los restos de un poblado, un santuario y tres necrópolis.
Una vez concluida esta interesantísima visita vuelvo sobre mis pasos hasta llegar al lugar donde he dejado el auto y… regreso a Jumilla.
Tiempo en el hotel para una ducha, un cambio de ropa y… dar una paseo por el centro de la ciudad y sus zonas comerciales , algo de picoteo en un bar, a modo de cena, y vuelta al hotel para descansar hasta el día siguiente.
Para este tercer jueves de noviembre la caminata elegida la realizo por una zona cercana y muy conocida por mí; una de las tantas versiones que hay por los alrededores del hotel del Xorret de Catí.
En el parking de este edificio dejo el auto y comienzo la ruta de este día.
Me dirijo, al otro lado de la carretera, a la zona recreativa, donde se encuentra la Mina de Agua, la arboleda y el estanque.
Tomo ahora la pista (PR-CV143) que, por el sur, me conduce hasta una bifurcación. Por el ramal de la derecha, el camino me conduce hasta el solar donde se encontraba la Casa del Administrador.
Un poco más allá, hacia el sur, se puede admirar la carrasca centenaria, el Castaño de Indias y el Nevero de Catí.
Cojo, en dirección sureste, la senda ascendente que conecta con pista (PR-CV143) que me lleva, hacia el oeste, a la torre de vigilancia forestal y, unos 200 metros después, a una bifurcación. Dejo la pista y me incorporo, a mano izquierda, a un sendero descendente (PR-CV29) que me conduce al Collado de Amorós.
Una parada en el collado para beber, comer alguna fruta y contemplar las estupendas panorámicas que ofrece el entorno.
Aquí comienza el camino de vuelta al punto de partida. Tomo la pista que asciende hasta incorporarme a la que hay en lo alto (PR-CV143) y que, hacia el este, me hace pasar, de nuevo, por la torre de vigilancia forestal.
Ahora, una senda, paralela a esa pista, me lleva hasta la Ermita de la Purísima y, unos metros después y hacia el este, me encuentro con la intersección de caminos en la llamada La Ferrería
Tomo la pista que, en dirección norte y que coincide con varias rutas oficiales (PR-CV29, PR-CV30, PR-CV143, etc…), y me acerca al hotel de Xorret de Catí y al coche.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Naturalmente que sí. Han sido unos 9 kilómetros, con un desnivel de unos 190 metros, un bonito paseo en una mañana fría, nubosa y con mucho viento.
En el carrer Tramuntana, del término municipal de Villajoyosa, dejamos el vehículo para iniciar la ruta de este martes de noviembre.
Con una mañana despejada, una temperatura de unos 24º y un viento de 10km/h de componente noroeste, Jesús, Pedro, Reme, Óscar y yo, hemos comenzado nuestro recorrido por el monte costero que se despliega desde la Cala de Finestrat hasta la Playa de Torres (todo ello dentro del término de la Vila) y que nos hará visitar varios de los puntos de interés de la zona.
Accedemos al monte hasta llegar al mirador de la montaña donde podemos contemplar una muy buena vista de la Cala de Finestrat.
Seguimos, en ascenso hacia el suroeste, por la pista que nos conduce hasta las Casas de los Carabineros (ahora en ruinas) y, desde este punto, tomamos la senda, hacia el noreste/suroeste, que nos conduce de forma ascendente, al vértice de este monte, Castilla (166 msnm).
Unos momentos disfrutando de las estupendas panorámicas que nos ofrece esta cumbre.
Retrocedemos por la misma senda que nos llevó a la cima hasta las Casas de los Carabineros y tomamos, ahora, uno de los muchos caminos que se dirigen al oeste de este monte, pasando por las inmediaciones de la Cala del Conill y la Cala Fonda hasta llegar…
…a la Playa del Torres, lugar en el que se encuentra uno de los puntos de interés de nuestro recorrido, la Torre de Sant Josep o de Hércules.
Construida en tiempos del emperador Hadriano, a mediados del s. II, forma parte probablemente de la necrópolis urbana del municipio de La Vila Joiosa, una de las diez ciudades romanas de la Comunidad Valenciana. Fue el sepulcro de un personaje importante, cuya identidad se desconoce, y es la torre funeraria mejor conservada de la Comunidad. Midió originalmente 12 m de altura, de los que se conservan en pie unos 8, aunque los elementos dispersos por los alrededores permitirían su reconstrucción.
Ubicada en la Playa del Torres (llamada de este modo por ser la desembocadura del río/rambla del mismo nombre).
Después de un corto recorrido por el paseo marítimo de esta playa, iniciamos el regreso.
Volvemos, hacia el este, por otras de las sendas que nos acercan a diferentes miradores y nos aproximan mucho más a la Cala Fonda y la Cala del Conill.
Por la misma dirección llegamos a los alrededores, nuevamente, de las Casas de los Carabineros y, en uno de los muchos cruces de sendas, tomamos una, a mano derecha, que nos lleva en ascenso hasta otro de los puntos clave de la caminata, la Torre del Aguiló.
Yo tengo que admitir que en este punto decido esperar y no subir hasta la torre debido un un fuerte dolor de espalda; cuando ellos vuelven me incorporo al camino de vuelta.
La Torre del Aguiló es una torre defensiva construida en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II situada en el término municipal de Villajoyosa y que formó parte del sistema de torres vigías de la costa alicantina contra la piratería.
Desde esta atalaya las vistas de la costa son espectaculares, la Cala de Finestrat, la ciudad de Benidorm y sus playas, la Serra Gelada, el islote de Benidorm, etc…
Comenzamos el regreso al punto de partida, desandamos nuestro camino, descendemos la pista que nos llevó a la torre y llegamos al carrer Tramuntana y al auto.
Volvemos a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido cerca de 9 kilómetros, con un desnivel de unos 290 metros, hecho en un tiempo más que aceptable, en una mañana estupenda y con una muy buena compañía.
Para este jueves de noviembre, en el que me acompaña Óscar, he elegido nuevamente una caminata fácil y cercana por la Sierra de Santa Pola.
Aparco el vehículo, como en tantas ocasiones, cerca del depósito de agua, junto a las Casetes de Meleja.
Comenzamos aquí la ruta del día. Nos dirigimos por pista, Camino del Faro, hasta una primera bifurcación.
Tomamos, a la izquierda, el Camino a la Casa de la Pinada (PR-CV61)
Pocos metros después de la casa, en ruinas, nos desviamos hacia el este caminando en paralelo a la Carretera del Faro hasta llegar, en el kilómetro 2´5 del recorrido, a un nuevo cruce de sendas.
Optamos por la pista de la derecha, en dirección sur, que nos lleva hasta el Camino del Faro, pasando antes por el Aljibe del Tío Manyo.
Al llegar al Camino del Faro (PR-CV61) nos dirigimos hacia el este, durante unos 300 metros, hasta una nueva intersección. Aquí tomamos por la derecha y hacia el sur, la pista llamada Camino de la Torre.
En el kilómetro 3’8 del recorrido dejamos la pista y nos incorporamos, a mano izquierda, a la Senda de Roberto Castro que nos devolverá, en el kilómetro 5, al Camino de la Torre, pasando antes por el monolito dedicado a esta persona.
Nos incorporamos a la pista, y pocos metros después, llegamos a la Torre de Escaletes; torre vigía, una de las 26 que componían la vigilancia costera de Alicante frente a los ataques de corsarios y piratas.
Aquí se impone una parada para beber, comer alguna fruta y contemplar con calma las estupendas vistas.
Comienza ahora el regreso al punto de partida.
Seguimos la pista hasta el kilómetro 6 donde tomamos una salida, por senda, a mano derecha y en dirección norte, por el denominado Camino de la Foia Roja.
En el kilómetro 8’2 llegamos al paraje de la Foia Roja, un espacio peculiar, una explanada junto al Barranc Fondo, antiguo terreno de cultivo, rodeado de pinos y eucaliptos.
Seguimos ahora el camino hacia el noroeste hasta conectar con la pista, Camino del Faro (PR-CV61), que nos llevará, en dirección oeste, al lugar donde se encuentra el coche.
Regresamos a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Como siempre digo… hacer una salida por la naturaleza, sea como sea, siempre es recomendable. Han sido unos 10 kilómetros, sin un desnivel destacable, hecho en muy buen tiempo, en un día estupendo y con una compañía extraordinaria.
Para este martes del penúltimo mes del año, el grupo está compuesto por Jesús, Raúl, Reme y yo, y la caminata que he seleccionado discurre por sendas, caminos y pistas de las sierras de Biar y de Onil.
El punto de partida es el paraje de la Font de Soriano, en la pista forestal (PR-CV55) que lleva hasta el Mas de Fontalbres.
Desde aquí, a pocos metros en dirección noreste, tomamos, en la bifurcación, el camino de la izquierda que conduce al Mas de Camarasa.
Ahora, el camino, por el oeste/norte, pasamos por los barrancos de Garrancha y Fontalbres y en el kilómetro dos, aproximadamente, de nuestro recorrido nos desviamos, a mano derecha, por una pequeña senda que, en ascenso, nos lleva, por la ladera oeste de la sierra, hasta conectar con la pista forestal que accede al depósito contra incendios y el Alt de la Creu.
En esta parte de la caminata los rincones y las panorámicas de los alrededores son de una gran belleza.
Llegamos al depósito y, aquí, tomamos la pista de la derecha que, en leve ascenso y hacia el sureste, nos conduce hasta el Cerro de la Cruz, pasando antes por la zona donde se encuentran unos interesantes petroglifos.
En el cruce de caminos del cerro iniciamos el retorno al punto de partida, cogemos la pista de la derecha, la PR-CV55, hacia el suroeste, haciendo una parada, un pequeño desvío, para visitar la Font del Xorro.
Ahora ya, después de la fuente, volvemos a la pista en la misma dirección, por la zona del Mas de Fontalbres, y a unos 2 kilómetros (+/-) llegamos a la Font de Soriano y al vehículo.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Por supuesto. Han sido algo más de 9 kilómetros, con un desnivel de unos 260 metros, hechos en un tiempo más que correcto, en un día estupendo y con una compañía de lujo.
Primera salida del mes. En esta ocasión el grupo está compuesto por Jesús, Miguel, Raúl y yo, y nos dirigimos a la zona de la urbanización de l’Estepar, cercana a la ciudad de Alcoy, para iniciar esta caminata.
Una caminata que nos ha hecho recorrer una parte de la Vía Verde hasta La Sarga, pedanía que pertenece al término de Jijona.
Desde aquí, y en dirección noreste, nos dirigimos, en ascenso, hasta el Mas de la Cova, ubicada en el término municipal de Alcoy.
Unos metros más allá, llegamos al vallado y acceso a la zona de las Pinturas Rupestres de La Sarga.
Tomamos una senda, a mano izquierda y hacia el noroeste, que desciende de manera zigzagueante hasta un cruce de pistas.
En este punto nos dirigimos por el camino de la derecha, hacia el este, para llegar a las puertas del Mas dels Ginerets y, en la bifurcación, coger la pista de la izquierda, hacia el noreste, rodeando la urbanización L’Estepar, por la zona de la Canal Baixa.
En el kilómetro seis de nuestro recorrido, accedemos, por senda y a través de los campos de cultivo, a la pista cercana al Mas de Montllor que, en dirección norte, nos conduce hasta otro gran cruce de caminos.
Aquí, nos dirigimos de forma ascendente hacia el noroeste, primero por carretera asfaltada, entre grandes fincas del extremo norte de L’Estepar, y por camino después hasta llegar a los restos del poblado íbero del Puig de les Florencies.
El Puig de Alcoy es un buen ejemplo de poblado fortificado en altura de época ibérica, entre los siglos VII y IV aC. Al amparo de una abrupta topografía se construyó un pueblo que ocupaba la práctica totalidad de la colina y que estuvo protegido por un excepcional torreón.
Comenzamos el regreso al punto inicial, deshacemos los pasos efectuados hasta acceder al cruce y tomamos la carretera que bordea la urbanización, en dirección oeste, que nos conduce al lugar donde se encuentra el vehículo.
Volvemos a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Totalmente. Han sido cerca de 12 kilómetros, con un desnivel de unos 240 metros, hechos en un tiempo aceptable, en un buen día y con una magnífica compañía.
Para hoy la salida no es una caminata nada extraordinaria, se trata de un paseo por un monte muy cercano a la ciudad de Alicante; la Sierra de Colmenares.
Situada al sur de la ciudad de Alicante, esta es una sierra litoral que se extiende desde el paraje de El Porquet junto al barrio de San Gabriel, prolongándose en un conjunto de colinas alargadas que apenas alcanzan los 100 metros de altitud, hasta el paraje ilicitano de El Fondet dels Pinyols.
La sierra tiene, en su parte alicantina, varios puntos de interés, en sus alrededores, como son:
>El Club de Golf ‘El Plantío’ y la población de Bacarot, al norte.
>El Complejo Audiovisual Ciudad de la Luz, al este.
>El polígono Industrial de Agua amarga, al sur.
El Ayuntamiento ha instalado, en la parte superior, una serie de pérgolas de madera, a modo de miradores, pudiendo hacer una ruta para visitarlos todos y contemplar de esta manera las diferentes panorámicas que ofrecen los mismos.
Este es el orden de los miradores en la caminata realizada hoy:
1 – Els Reiets
Nos situamos sobre la partida de El Bacarot. A los pies de la sierra queda el pinar junto al camino que recorre su ladera. En el área comprendida entre la sierra y el Camino Viejo de Elche, vemos la finca Els Reiets, el centro de reeducación y el albergue de animales, llamándonos la atención los enormes depósitos blancos o tanques de la Compañía Logística de Hidrocarburos CLH. Al noreste, la división natural de la sierra por el barranco de Agua Amarga que da paso al paraje de El Porquet en el barrio de San Gabriel. De fondo, una perspectiva de la ciudad de Alicante y la alineación de montañas hacia el litoral levantino.
2 – Fontcalent
Nos encontramos frente a la alicantina sierra de Fontcalent. Situada al oeste de la ciudad, apreciamos esta formación montañosa de 3 kilómetros de longitud y 446 metros de altitud. Su morfología y su gran valor medioambiental la convierten en un importante hito paisajístico que, en el entorno, alberga zonas húmedas como el saladar de Fontcalent, debiendo incidir en su protección.
3 – Ciudad de la Luz
Desde este punto se dispone una imagen parcial pero cercana de la Ciudad de la Luz, un gran complejo audiovisual dedicado al mundo cinematográfico. La visión más próxima al mirador es de los platós grandes y a continuación uno de los platós medianos. También se aprecia el ‘back lot’ o zona de rodaje en exteriores, los talleres y almacenes.
4 – El Bacarot
Aquí se aprecia el campo de golf “El Plantío”, en contraste con el ambiente rural de la zona. Las sierras más cercanas son la de Borbuño y la de Sancho, próximo a éstas y separado por la carretera se encuentra el núcleo principal de población de El Bacarot.
5 – Ilicitano
Al oeste observamos la parte de esta serranía que se prolonga hasta el Portichol. Frente a nosotros, una extensión de parcelas agrícolas de Torrellano y el aeropuerto de El Altet. La orientación de este mirador, hace que éste sea un agradable lugar para observar el atardecer.
6 – Agua Amarga
Ante nosotros, y tras el polígono Industrial, se presenta una gran extensión (1,8 km2), una zona deprimida junta al mar que corresponde al saladar de Agua Amarga. Es un humedal de laguna somera (de poca profundidad) temporal que mantiene cierta comunicación con el mar y que, en régimen natural, se anega por la escorrentía superficial o flujo de agua, de lluvia y de otras fuentes sobre la tierra, así como por la subterránea. Las ramblas y torrentes de la Sierra de Colmenares inciden en el proceso de colmatación del Humedal.
Todos los miradores tienen su señales indicativas, sus paneles informativos y sus pérgolas con banco de madera para disfrutar de las vistas de los alrededores. Todos menos los dos últimos, el Ilicitano y el de Agua Amarga, que no tienen ningún elemento que haga pensar que, en un tiempo pasado, existieron dos miradores en condiciones. Quizá sea casualidad pero… estos dos puntos de observación están en el límite con el término municipal de Elche. Yo, ahí lo dejo!!!
Valoración: 2**
Recomendable: Sí, claro. Han sido algo más de 7 kilómetros, con un desnivel de unos 165 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en un día cubierto pero hermoso.
En aquesta ocasió el lloc triat és la Serra del Frare, a Biar; una muntanya molt coneguda i amb uns paisatges espectaculars.
He deixat el cotxe en una clar del camí, en el vessant nord de la serra.
Seguisc per la pista forestal i la senda que, en direcció sud-est primer, sud després, em porta fins a l’Alt de les Voltes.
En aquest punt, un encreuament de camins, havía pensat prendre l’estreta senda, a mà dreta, que continua en ascens, en direcció nord-oest, fins al Altet de les Foyetes i continuar pujant per a arribar al vèrtex geodèsic de la serra…
Però en l’ascens fins a l’Alt de les Voltes he vist que em trobava bastant atordit i una mica inestable en el meu equilibri, i he optat per acurtar el recorregut prenent la pista de l’esquerra que em conduïx fins al punt d’eixida.
En el camí de retorn faig alguna parada per a beure, relaxar-me i respirar, és una pista forestal cimentada, un descens molt fàcil d’executar.
En el quilòmetre 4(+/-) del meu recorregut coincidisc i m’incorpore amb la pista forestal del principi de la meua caminada.
Una mica més d’un quilòmetre després arribe al lloc on està el meu vehicle.
Torne a casa.
Valoració: 2** Recomanable: Totalment. Han sigut prop de 5’5 quilòmetres, amb un desnivell d’uns 200 metres, fets amb molta tranquil·litat, en un temps més que correcte i en un matí esplèndid.
La nave è tornata in porto per curare le sue ferite.
Después de estas dos semanas de ‘recuperación’, me he animado a realizar, aunque con reservas, esta caminata/paseo.
He optado por un recorrido sencillo y cercano; una variante más de la Sierra de Santa Pola.
No voy a relatar el recorrido con demasiado detalle, ya que la zona la he pateado en muchas ocasiones y es de sobra conocida.
He aparcado en las proximidades del depósito de agua, cerca de Les Casetes de Meleja, junto al Camí del Far.
Me dirijo, en una bifurcación, hacia las ruinas de la Casa de la Pinada, muy cerca de la carretera del Faro.
Camino durante unos metros en paralelo a la carretera y cruzo el asfalto, en dirección noreste, hacia las urbanizaciones de Gran Alacant.
En el kilómetros 2’8 del recorrido, en un cruce de sendas, me dirijo por la derecha, hacia el sureste y después, en una bifurcación, también a la derecha y hacia el sur, tomo el camino que me conduce al Área de los Pabellones de la Guerra Civil.
Quattrocento metri dopo, all’improvviso… il faro, le passerelle e il mare; A questo punto il Mediterraneo illumina sempre la rotta.
Un rato disfrutando de las vistas y… comienzo el regreso al punto de partida.
Tomo la senda, en dirección oeste, que me lleva hasta el vértice geodésico y las plataformas antiaéreas.
Seguidamente continúo la pista, llamada Camino del Faro, que me conduce directamente al lugar donde tengo el vehículo, junto al depósito de agua.
Regreso a casa.
Valoración: 2**
Recomendable: Siempre, cualquier salida por la naturaleza es absolutamente recomendable. Han sido algo más de 8 kilómetros, con un desnivel apenas destacable y en un día especial para mi, después de un tiempo, vamos a decirlo así, de recuperación.
Lo que, en un primer momento, iba a ser un viaje largo (de unos 36 días +/-) se ha convertido, por circunstancias excepcionales, en una ‘aventura’ algo más corta.
20-09-2024 ALCÁZAR DE SAN JUAN (CIUDAD REAL)
Salgo de Alicante, a primera hora de la mañana, para dirigirme en tren a Alcázar de San Juan (Ciudad Real), haciendo ‘escala’ durante unas horas en Albacete.
Llego a Alcázar a eso de las 15:00 horas, me instalo en el hotel que tengo reservado y me dirijo a un restaurante chino cercano para comer algo.
Vuelvo al alojamiento, unas horas de relax y salgo para realizar una pequeña caminata que me llevará, por la parte norte de la población, hasta el molino El Doncel.
Regreso a la localidad, entrando en ella, por el parque Picasso y el pabellón polideportivo, hasta llegar al singular silo, con graffitis sobre el Quijote.
Ahora regreso al hotel por el parque Cervantes, las calles Dulcineay Solidaridad, y pasando por la parroquia de San Rafael Arcángel.
Ya en la habitación, algo ligero para cenar y… hasta el día siguiente, en el que tengo pensadas algunas caminatas por la zona.
21-09-2024 ALCÁZAR DE SAN JUAN (CIUDAD REAL)
A eso de las 7:30 salgo del hotel para desayunar en una churrería cercana; unas porras con un chocolate caliente le dan a la jornada un buen aporte de energía.
Vuelvo a la habitación, tiempo de aseo y preparo la mochila para comenzar la caminata mañanera.
Atravieso la población de norte a sur, pasando por la plaza del Arenal, la iglesia de Santa Quiteria, la plaza de España, la plaza de Cervantes y el parque de El Porvenir para dirigirme, por el camino Real de Murcia, hasta el cerro donde se encuentran los Molinos de Viento de Alcázar de San Juan.
Aquí, en lo alto, rodeado de una inmensa llanura manchega, se encuentran estos cuatro ‘gigantes’.
Rocinante, Fierabrás, Dulcinea y Barcelona presiden majestuosos esta colina.
También se encuentra en este lugar el vértice geodésico San Antón (729 msnm).
Comienzo el regreso, ahora me dirijo a la localidad por la carretera CM-4133, evitando caminos embarrados debido a la lluvia que está cayendo.
Entro en Alcázar por la zona de El Porvenir, paso por la iglesia parroquial de Santa María la Mayor y el Torreón del Gran Prior y me encamino al hotel.
Como en un restaurante cercano, duermo un poco de siesta y… vuelvo a preparar la mochila para una salida por la tarde.
En esta ocasión mi objetivo es dar un gran paseo por el Parque Alces, que se encuentra en la zona oeste de la localidad, junto a la plaza de toros de Alcázar; un espacio verde, importantísimo pulmón de esta ciudad.
Hace una tarde realmente espectacular, a diferencia de la mañana que ha tenido sus nubes y su lluvia.
Regreso al hotel, algo de aseo, algo de cena, un poco de tele y… listo para comenzar el día siguiente.
22 y 23-09-2024 ALCÁZAR DE SAN JUAN (CR) – MÉRIDA (BADAJOZ)
22-09-2024
No he tenido una buena noche. Por lo visto la lluvia que me pilló en la caminata hacia los molinos ha hecho mella y hoy he amanecido algo griposo.
Salgo, sobre las 7:30, a desayunar a la churrería y vuelvo después para prepararme, con calma, a realizar una caminata/paseo por las calles de Alcázar.
Al salir le comento a la chavala de recepción que, si lo desean, aprovechen para hacer la limpieza de la habitación… ‘No me encuentro muy allá y creo que volveré pronto’.
Hace un día estupendo, una mañana de domingo muy luminosa.
Cuando llevo algo más de un kilómetro, en el cruce de las calles Dulcinea con Arroyo Mina, en un paso de cebra, me da un mareo, pierdo el equilibrio y me pego una ostia, todo lo largo que soy y con todo mi peso, en el asfalto. Ojo, no pierdo en ningún momento el conocimiento pero el tortazo me deja lleno de golpes, arañazos y la cadera derecha dolorida.
No hay casi nadie en la calle, tan sólo dos hombres acuden corriendo y me ayudan a levantarme.
Me preguntan si me encuentro bien y yo, algo avergonzado, les digo que estoy resentido por el golpe pero que me encuentro bien, aunque algo aturdido.
Uno de ellos, Luis, no está muy conforme con mi respuesta y prefiere quedarse conmigo mientras el otro se marcha.
Después de unos minutos a mi lado, sentados en un banco, me dice que vive muy cerca y me ofrece su casa para estar más cómodo y relajado. Yo, confieso que me da mucho apuro pero accedo y vamos juntos hasta su domicilio. Me presenta a su hijo, que está desayunando, bajamos hasta el sótano de la vivienda, donde tiene el garaje y un amplio taller, charlamos tranquilamente de un montón de asuntos y me regala un bastón de senderismo. Vamos, que se porta conmigo de maravilla. Un cielo de tío!!!
Le digo que voy a volver al hotel, que no está lejos y que no voy a hacer ningún paseo por el pueblo.
Luis no se queda muy tranquilo pero yo salgo de su casa e inicio el regreso al alojamiento, ayudándome con el bastón que me ha regalado.
No llevaba caminados más que unos 200 ó 300 metros cuando, en otro paso de cebra, vuelvo a marearme y vuelvo a darme una ‘piña’ terrible; esta vez me pego un golpetazo en las costillas, me araño la cara y me hago nuevos hematomas.
Ahora la calle estaba más concurrida, me ayudan varias personas, me llevan hasta un banco, llaman al 112 y piden una ambulancia.
Llega primero la policía, me hacen un pequeño test para comprobar que me encuentro ‘bien’ y, a los pocos minutos, viene la ambulancia que me lleva hasta el Hospital de La Mancha Centro.
Ingreso en Urgencias.
Me hacen un montón de pruebas, me toman la tensión, me curan las magulladuras, me ponen una vía con suero, me hacen dos radiografías, dos electros, analizan mi sangre, mi orina y mis heces.
Me efectúan dos Tomografías Axiales Computerizadas (TAC) para descartar daños internos.
Me tienen varias horas en observación hasta que, después de un último análisis de sangre, determinan que lo único que me pasa es que tengo COVID y algo alta la glucosa.
23-09-2024
Finalmente, a eso de las 2:00 del lunes, día 23, me dan el alta.
Tomo un taxi y me dirijo al hotel; estoy exhausto, hambriento y tremendamente dolorido.
Este mismo día tengo un billete de tren, a eso de las 15:35, para viajar hasta Mérida.
Mal duermo unas pocas horas, necesito comer algo, salgo de la habitación cojeando y voy a la churrería cercana a desayunar, vuelvo al hotel y sigo en la cama intentando dormir, entre dolores y molestias.
A mediodía preparo la maleta, la dejo en recepción, me dirijo al restaurante chino que está a pocos metros, como algo y vuelvo al hotel, pido un taxi que me lleva a la estación de ferrocarril.
Espero, sentado en un banco, la llegada de mi tren.
No voy a entrar en detalles pero… el trayecto hasta Mérida han sido las cerca de seis horas más dolorosas, complicadas, vergonzosas y escatológicas que nadie se pueda imaginar.
Para finalizar, me tienen que ayudar a bajar del tren y me tienen que ayudar a llevar el equipaje hasta el hotel.
Cuando, por fin, llego a la habitación… caigo prácticamente muerto en la cama.
Dios, mañana será otro día!!!
24-09-2024 MÉRIDA (BADAJOZ-EXTREMADURA)
Comienzo el día como recién salido de una enorme pesadilla, me cuesta un mundo levantarme de la cama y estoy tan molesto que me duele hasta respirar.
Hago de tripas corazón y salgo de la habitación para ir a desayunar al bar Córdoba, un lugar cercano al hotel; necesito reponer fuerzas, llevo casi un día completo sin comer nada.
Voy, después, a una farmacia y ortopedia para comprarme un bastón, ya que camino con dificultad debido al dolor de la cadera y las costillas.
Vuelvo al hotel y descanso tumbado hasta la hora de la comida. En el restaurante Ararat, también cercano al hotel, tomo el menú del día y vuelvo a la habitación.
A primera hora de la tarde recibo el mensaje ‘Estamos en recepción’ que me mandan Pedro y Reme.
Ellos, que estaba previsto que se encontraran conmigo el día 25, y debido a mi accidente, han adelantado la llegada a Mérida y ya están en el hotel.
Se instalan en su habitación y, más tarde, salimos juntos a dar un paseo por la ciudad, callejeando y tomando un refresco en la terraza de AdeArco, junto al Arco de Trajano, reservando una mesa para la cena del día siguiente.
Visitamos el Templo de Diana y el Pórtico del Foro, cenamos en un chino cerca del alojamiento y nos retiramos a nuestras habitaciones hasta el día siguiente.
25-09-2024 MÉRIDA (BADAJOZ-EXTREMADURA)
Comenzamos el día, después de desayunar en el bar Córdoba, desde la avenida Felipe Corchero (lugar donde hemos aparcado el vehículo) y caminando por el Parque del Acueducto, pasamos por entre los arcos del Acueducto de los Milagros y nos dirigimos hacia el Puente Romano de la Puerta.
Continuamos por el parque siguiendo el curso del Río Albarregas hasta llegar al Río Guadiana y su mirador homónimo, desde donde se puede ver su azud y el embalse de Montijo.
En dirección sureste, por el parque de la Isla del Puente de Hierro, nos dirigimos hasta el Área Arqueológica de Morería, pasando por el Molino de Pancaliente y el Parque del Paseo de Roma.
Una interesantísima visita a los restos arqueológicos de la Morería para, a continuación, seguir por el Puente de Lusitania hacia la otra margen del Guadiana, contemplando las hermosas vistas que ofrecen sus márgenes.
Estamos ahora en la orilla derecha del río, en el parque que lleva el nombre del característico monumento que en él se encuentra, Las Siete Sillas.
El camino nos lleva hasta el Puente Romano de Mérida y, por él, llegamos a la misma entrada de La Alcazaba.
A la salida de esta importante fortificación musulmana, y muy cerca del edificio de la Presidencia de Extremadura, hacemos una parada para comer en el mesón El Lebrel.
Después, pasando por la Plaza de España, la Concatedral de Santa María la Mayor y la iglesia de Santa Clara, llegamos, callejeando, hasta el hotel para dormir una siesta y poder seguir a media tarde con otro recorrido por la ciudad.
Después de un descanso en el alojamiento y antes de la cena de hoy, que se prevé especial, realizamos una pequeña caminata para visitar otros lugares de interés.
Nos dirigimos, hacia el oeste, por la avenida de Extremadura y la avenida de Juan Carlos I hasta la entrada del Circo Romano, otra de las importantes obras que posee esta tremenda ciudad, Patrimonio de la Humanidad.
Salimos del recinto y nos dirigimos, por el oeste/norte, al parque del Acueducto, donde se encuentran la ruinas de una de las muchísimas Termas Romanas que se extienden por Mérida, además del Acueducto de San Lázaro.
Pasamos por entre los arcos de esta grandiosa obra arquitectónica y nos dirigimos hacia el hotel, pasando por otras ruinas, esta vez se trata del Xenodoquio, un antiguo albergue y hospital de origen visigodo.
Llegamos ahora hasta el restaurante AdeArco (ya habíamos hecho la reserva el día anterior) para celebrar mi 67 cumpleaños.
Lugar elegante, comida de calidad y una inmejorable compañía para celebrar, a pesar de las magulladuras y las molestias, un día especial.
Gracias, amigos, por compartir.
Después, terminada la cena, nos dirigimos al hotel. Ha sido una jornada muy completa y, debo confesar, estoy bastante cansado.
Al día siguiente aún nos quedan muchas cosas que ver.
26-09-2024 MÉRIDA (BADAJOZ-EXTREMADURA)
Comienza la jornada con un buen desayuno en el bar Córdoba.
Seguidamente nos dirigimos, por la avenida de Extremadura, hacia otras dos termas de la ciudad, pasando por el parque de los Enamorados, el obelisco de Santa Eulalia, la calle de Santa Lucía, la de López Puigcervé y la de Reyes Huertas, donde se encuentran las Termas Romanas de la Nieve.
Ahora, caminamos por la calle Mariano José de Larra, llegamos a la calle Portezuelas donde están las Termas de Portezuelas.
Giramos por la calle José Ramón Mélida hasta llegar a la puerta de entrada del Museo Nacional de Arte Romano, que se encuentra desde hace unos días y hasta comienzos del 2025, cerrado por reforma y ampliación.
A pocos metros del museo, en la plaza de Margarita Xirgú, tenemos la entrada a dos de las obras ‘estrella’ de Mérida, el Anfiteatro y el Teatro.
Dos piezas, sin desmerecer a las otras, fundamentales en la visita a esta ciudad que… parece que si tropiezas y caes, te pegas de cara con una columna romana 😉
El teatro, que aún tenía restos del suelo del escenario y vallas de protección, hacía muy pocos días que había terminado su temporada de espectáculos.
Salimos del recinto y, por la hora y la posibilidad de lluvia, buscamos algún restaurante para comer.
Encontramos en la calle Sagasta un local donde compartimos unas ricas tapas y raciones, con vino y cerveza.
Nos dirigimos después a la plaza de Margarita Xirgú para entrar en el espacio arquitectónico de la Casa Romana del Anfiteatro, un lugar especialmente bellísimo, una mansión señorial en la que destacan sus suelos y sus mosaicos.
Volvemos al hotel para descansar y dormir una siesta.
A media tarde entramos en la cripta de la Basílica de Santa Eulalia Virgen y Mártir, patrona de Mérida.
Diferentes restos de las culturas que han pasado por la ciudad… visigodos, romanos, árabes, cristianos, etc…
Después de esta visita, callejeamos por la ciudad, tomamos una copa en una terraza de la plaza de la Constitución y cenamos de tapeo en el restaurante La Carbonería.
Volvemos al hotel, también ha sido un día bastante completo y al día siguiente nos espera Cáceres.
27-09-2024 CÁCERES (EXTREMADURA)
A primera hora de la mañana, dejamos Mérida, después del desayuno, para dirigirnos a Cáceres.
Antes de entrar en la ciudad, nos desviamos hacia el oeste, hasta la población de Malpartida de Cáceres para realizar una pequeña caminata (de las muchas que se pueden hacer) dentro del…
Monumento Natural Los Barruecos.
Los Barruecos es un paraje declarado monumento natural por la Junta de Extremadura en febrero de 1996, una figura legal que garantiza la protección de este espacio con el objetivo de preservarlo para las generaciones futuras. Para justificar la aplicación de este régimen de protección en este entorno se esgrimieron numerosas razones de gran peso, en relación con la importancia de la geología, la fauna y la flora de la zona, así como de los restos arqueológicos que atestiguan una continuada presencia humana en la región.
Un recorrido por el llamado ‘camino de los sentidos’, un espacio adaptado para personas con discapacidad, en el que podemos encontrar tumbas antropomorfas, curiosas formaciones rocosas (la tortuga, el tiburón, la gárgola, la seta, la horca, etc…), así como pinturas y grabados rupestres.
Todo ello alrededor de las lagunas ‘Charco de Frasco Díaz’, ‘Charco del Barrueco de Arriba’ y ‘Charco del Barrueco de Abajo’.
Después de la caminata Reme y Pedro visitaron el museo Vostell de Malpartida, mientras yo les esperé tomando una cerveza en la cafetería del museo.
Terminamos la visita a este magnífico espacio natural, tomamos el auto y nos dirigimos a la ciudad.
Plaza Mayor, Foro de los Balbos, Torre de la Yerba, Arco de la Estrella, Ermita de la Paz, Torre de Bujaco, Palacio de Moctezuma, Torre de los Púlpitos, Palacio Episcopal…
Concatedral de Santa María, Palacio de Mayoralgo, Palacio de los Golfines de Abajo, Plaza de San Jorge, Arco del Cristo, Torre del Río, Ermita de San Antonio, Torre de los Pozos, Torre de los Aljibes…
En la Plaza de las Veletas hacemos una parada para tomar un refresco y cenar, en el restaurante Alma del Sabor.
Tras ello, callejeando, volvimos a la Plaza Mayor y al apartamento. Tiempo de descansar, que ha sido un día bastante intenso y la jornada de mañana… promete.
28-09-2024 CÁCERES (EXTREMADURA)
Desayunamos en el apartamento y salimos, nuevamente, a recorrer el impresionante casco antiguo.
Nos apuntamos a un recorrido guiado por los diferentes palacios, templos y monumentos del centro histórico (algunos ya los habíamos visto el día anterior)…
El edificio de Turismo Provincia de Cáceres, sus jardines con su higuera centenaria, la Torre de Carvajal, el monumento a San Pedro de Alcántara, Casa de los Becerra, Iglesia de San Francisco Javier, Palacio de los Cáceres Ovando, Callejón del Gallo, Museo de Cáceres (con su exposición de arqueología y su aljibe), Plaza de San Mateo, Palacio de los Golfines de Arriba,…
Terminamos la interesante visita guiada en la Plaza Mayor con una degustación de productos típicos extremeños… Seguidamente, volvemos al alojamiento, una ducha rápida, un cambio de ropa y… nos espera una comida en uno de los restaurantes más top de la comunidad (yo diría de España, incluso).
Teníamos hecha la reserva al Restaurante Atrio ( 3 estrellas Michelin) desde hacía bastantes días; era algo que, yo personalmente, no me iba a perder por muchas heridas, golpes y porrazos que me diera.
Entramos en el local a la hora estipulada, nos recibió un empleado (supongo que un sumiller) que, antes de acomodarnos, nos hizo un recorrido por la bodega del restaurante. Fabuloso!!!
Llegamos hasta el comedor, perfectamente atendidos por un sumiller, un jefe de mesa y varios auxiliares y camareros, para comenzar a disfrutar el menú degustación.
Toño Pérez y José Polo, los chefs y propietarios del local, han recreado una sinfonía, una gran y maravillosa representación culinaria que, con el cochino como eje principal, te eleva los sentidos a niveles estratosféricos.
Los dos propietarios se han paseado por las mesas, conversando con los clientes, compartiendo momentos con la gente y ofreciendo su imagen más simpática y natural.
Nosotros hemos conseguido tener una charla distendida con Toño, que se ha hecho una foto y me ha regalado un autógrafo muy cariñoso.
Los últimos platos (algunos postres) y los cafés, los hemos disfrutado en el bonito jardín que tiene el local, después de hacernos una foto con la jefa de cocina.
Terminamos la comida allá en la media tarde y volvemos al apartamento para descansar.
Después de la siesta, Pedro y Reme han decidido realizar una salida nocturna guiada por el Centro Histórico y ver otra cara de la ciudad (Calle de los Huesos, Casa del Sol, Casa del Mono, etc…).
Yo opto por quedarme en el alojamiento (sigo estando bastante dolorido) y prefiero ver tele y descansar.
29-09-2024 TRUJILLO (CÁCERES-EXTREMADURA)
Desayunamos en el apartamento de Cáceres y, con bastante tranquilidad, nos dirigimos hasta la población de Trujillo, donde hemos reservado una casa, para una noche, en esta fabulosa localidad.
Hasta la hora de hacer el check-in en el alojamiento, dejamos aparcado el coche en la misma calle de la casa y… salimos a dar una vuelta por las calles del municipio.
Nos dirigimos hasta la Plaza Mayor donde nos sentamos en una de sus terrazas para tomar unos cafés (y unos churros 🙂 )
En la plaza y sus alrededores se encuentra la figura ecuestre de Francisco Pizarro, la Iglesia de San Martín de Tours, el Palacio de los Carvajal Vargas, el Corral del Rey, el Palacio de los Orellana Toledo, el Palacio de Justicia, la Casa de los Chávez Cárdenas, etc…
Subimos por la calle Cuesta de la Sangre, en dirección al castillo, pasando por la Iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo, Torre Ballesteros, Casa-Fuerte de Luis de Chaves, etc… Llegamos hasta la Alcazaba-Castillo de Trujillo.
Desde su plaza central subimos hasta sus ocho torres, donde, en una de ellas, se encuentra el vértice geodésico de la población (Trujillo, 601msnm).
Visitamos también sus aljibes o depósitos de agua.
Salimos de la Alcazaba, deshacemos lo andado hasta ella, visitamos la Casa Museo Pizarro, pasamos por la Iglesia de Santa María la Mayor y el Convento de las Madres Jerónimas.
Hacemos una parada para comer en el restaurante Mirador de las Monjas y regresamos hasta el alojamiento, hacemos el check-in y, después de instalarnos, dormimos una siesta.
Reme y Pedro han decidido, a media tarde, hacer una visita guiada por Trujillo, yo, en cambio, prefiero quedarme en la casa; las camas de los últimos días no han hecho más que aumentar las molestias de cadera y el dolor de costillas (a pesar de salir sonriente en las fotos).
A la mañana siguiente, bien temprano y después del desayuno… volvemos a Alicante.
30-09-2024 REGRESO A CASA
Desde Trujillo por la A58, Autovía de Extremadura, nos dirigimos en dirección Madrid, nos desviamos hacia Toledo, hacia Alcázar de San Juan, Albacete y… por fin, Alicante.
En un claro del puerto de montaña de Benifallim (1010m) he aparcado el coche para comenzar la caminata de este martes de septiembre; una ruta conocida y bastante sencilla por estas sierras alicantinas.
El de hoy es un recorrido de ida y vuelta por el mismo sitio; una caminata cercana a los 10 kilómetros que no tiene mayor dificultad y sí ofrece una vistas de los alrededores absolutamente impresionantes.
Frente a la zona de parking tomo el camino, Assagador del Port, que, de manera ascendente, me conduce, en un primer tramo a los alrededores del Refugio Cumbres Alegres y al depósito contra incendios, y posteriormente, bordeando la Sierra de Rontonar, llevarme, en dirección suroeste, hasta el Pozo de Nieve homónimo, situado a las faldas de la Sierra dels Plans.
Ahora, y de manera algo más exigente, tomo la senda que accede a La Costera de la Mare de Déu y me dirige hasta la cumbre y el vértice de la Sierra dels Plans (1330 msnm).
Con esta altura las panorámicas son espectaculares, macizos como Aitana, Puig Campana, la Grana, Cabeçó d’Or, Carrasqueta, Peña Migjorn, Menejador, Serrella, etc… se muestran con toda su belleza.
En la cumbre unos minutos de relax para beber y comer alguna fruta, además de las ya típicas instantáneas con el vértice geodésico.
Inicio ahora el retorno. Como ya he comentado, el camino es el mismo que en la ida, la Costera de la Mare de Déu, el sendero, el pozo de nieve, el Assagador del Port, el depósito contra incendios, etc… Lo que ha sido ascenso ahora es bajada.
Sin demasiada dificultad llego a la zona del parking y al coche.
Regreso a Alicante.
Valoración: 3***
Recomendable: Eso, siempre. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel de 320 metros, hechos en muy buen tiempo y en una mañana espléndida.
La caminata de hoy discurre en una parte de la amplia superficie que compone el Paisaje Protegido de las Sierras del Maigmó y del Cid, concretamente será por la Sierra de Castalla por donde haré la ruta de esteviernes.
Dejo el auto en la zona del Racó de la Foia Catalina, en un claro de la pista Camino de Petrer a Castalla, también coincidente con la GR7. El recorrido será el mismo, tanto de ida como de vuelta, por lo que el paso por esta GR estará presente en todo el itinerario.
Comienzo la pista de forma ascendente hasta llegar, a muy pocos metros, hasta el Corral de Roig y los Hornos de Cal y Yeso, construcciones que, aunque en ruinas, llaman bastante la atención.
El camino llega hasta el Mas de Litero, finca y masía que queda a la derecha de mi recorrido.
La pronunciada cuesta, por la zona llamada de Litero, me hace llegar hasta la base de la Peñas homónimas, grandes moles de roca que destacan en el paisaje.
Tras 2’5 kilómetros de pista ascendente accedo al área del Mas (en ruinas) y el Pi de l’Ángel.
Trescientos metros después llego hasta un importante cruce, el Collado de Roque, a mano derecha se encuentra el camino (PR-CV141) que conduce a la Sierra del Frare y al Despeñador. Yo sigo recto, por la GR7, en dirección suroeste.
En el kilómetro 4’8 (+/-) del recorrido, se encuentra una bifurcación, la senda de la izquierda lleva de forma ascendente hasta el Alt del Bubo (1075m). Yo sigo, durante unos cien metros, por la pista de la derecha (GR7) que corresponde a la zona llamada Les Ombrietes.
Ahora decido que he llegado al final del trayecto y, bajo la sombra de un gran pino, hago un receso para el refresco, comer alguna fruta y contemplar con calma el entorno.
Después de unos minutos de descanso comienzo el retorno. No mucho que comentar, hay que deshacer el camino realizado; así de simple. Lo que antes era subida ahora es descenso y lo que fue bajada ahora es ascenso, ni más más ni menos menos 😉 .
Pasar por los mismos sitios hasta llegar al Corral de Roig y los hornos y, unos doscientos metros después, al lugar donde se encuentra el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Claro, por supuesto. Han sido algo más de 10 kilómetros, con un desnivel de 300 metros, hechos en un tiempo más que adecuado, con unos paisajes hermosos y en una mañana bastante agradable.
Primeros días de septiembre, preludio de acontecimientos, espero, importantes e interesantes.
Para esta primera caminata del mes he optado por un recorrido por tierras alcoyanas, comenzando en el parking de la Ermita de Barxell para realizar, desde este enclave, una ruta por la zona oeste del término municipal de la ciudad de Alcoy.
Dejo el coche y me incorporo a la pista (un tramo de la GR7) que, en dirección suroeste, me hace pasar por la Ermita de Barxell y el Castell homónimo.
A los 600 metros de mi recorrido, en una bifurcación, tomo la senda de la derecha, abandono momentáneamente la GR, y, hacia el oeste/sur/sureste, pasando por la zona llamada La Tapena llego hasta la Font y la Bassa del Marqués (en esta ocasión, a pesar de las últimas lluvias, totalmente secas).
Me incorporo ahora, nuevamente, a la GR7, y en dirección sur/sureste atravieso el cauce del río Polop, llegando hasta la Cova dels Canalons y al Mas del Gelat.
A la altura de esta masía, en un cruce de caminos, abandono la GR, tomo, a la izquierda, la carretera asfaltada, la de Llacunes, hasta una siguiente bifurcación.
Aquí dejo el asfalto y, me incorporo, por la izquierda y en dirección este, a una pista descendente que me lleva directamente al Área Recreativa del Racó de Sant Bonaventura.
Normalmente, en este espacio el río Polop llega creando, en su descenso, unos saltos y unas pozas, que hacen que esta zona se convierta en un bonito parque con abundante vegetación, bancos y mesas, que invitan a hacer una parada.
Hoy hay que resaltar que las últimas lluvias, tremendamente torrenciales, han hecho que el río arrastre piedras y barro y haya arrasado con la zona recreativa, llevándose señales, mesas, postes, bancos, etc… y todo lo que se le ha puesto por delante; ahora queda una buena labor de limpieza y restauración.
Antes de seguir con mi recorrido, hago una visita a la fuente que hay en el Molí de Baix, donde todo se encuentra lleno de barro.
Ahora, ya sí, continúo tomando la senda que, en ascenso, me conduce, hacia el noreste y durante 1’5 km, hasta la Cova, el Mirador y el Salt d’Alcoi.
Comienza, en este lugar, el regreso al punto de partida. Deshago mis pasos unos pocos metros y tomo una senda, el Camí de Barxell als Plans, que, hacia el oeste/noroeste, primero en ascenso, después de bajada, me lleva hasta las proximidades del Castell de Barxell.
A esta altura, tomo un desvío y accedo a esta pequeña fortaleza. Este castillo que, posiblemente, la gente pueda pensar que tiene un origen musulmán, es una construcción cristiana del siglo XIII levantada para defensa y protección de las gentes del lugar ante el asedio del enemigo.
Vuelvo ahora al camino inicial, me incorporo nuevamente a la pista (GR7), paso por la Ermita de Barxell y llego al parking donde me espero el coche.
Regreso a casa.
Valoración: 3***
Recomendable: Absolutamente recomendable. Han sido cerca de 10 kilómetros, con un desnivel de 365 metros, hechos en un tiempo más que aceptable y en una mañana magnífica.
Para ponerle punto final a este mes de agosto he pensado en un recorrido sencillo y cercano.
He dejado el coche en un claro de la carretera CV837, la que va de Petrer a Castalla, a la altura donde se cruza el barranco de Badallet y se dirige al Pantanet, y, en este punto, he comenzado la caminata de este sábado.
Tengo que comentar que hoy, después de las lluvias intensas de la noche, la mañana ha amanecido algo más fresca.
* También aclarar que, gracias a Dios, termina esta mierda de mes… que, entre el puto calor de los cojones y una serie de inesperados inconvenientes, me ha dado mucho por el culo. No entiendo y no entenderé cómo hay gente que adora el verano.
Debo confesar que no suelo usar este lenguaje (al menos escribiendo) pero… tenía que desahogarme.
Comienzo mi ruta siguiendo la carretera, en dirección suroeste, hasta la Casa del Pantanet. Aquí, enfrente de la construcción, tomo la senda (PR-CV34), a mano izquierda, que me conduce por la parte alta de la Sierra de Catí, hacia el este, caminando en paralelo entre los barrancos de Badallet y de Catxuli.
Ésta es una senda (también coincidente con la PR-CV143) realmente bonita y rodeada de sierras muy conocidas, como la Serra del Frare, el Cavall, Els Castellarets, El Cid, etc…
En el kilómetro 2 (+/-) del recorrido, en una bifurcación, tomo el ramal de la derecha que me conduce de forma descendente hasta el Collado de Amorós.
Una pequeña pausa, sólo para beber, y sigo mi camino.
Ahora me incorporo a una senda que, de forma ascendente y hacia el suroeste, me lleva por la parte alta de la Sierra de Rabosa, en paralelo a la pista inferior que sigue el curso del barranco de Catxuli.
Hacía mucho tiempo (años) que no caminaba por esta senda y, realmente, me parece muy bonita y agradecida, con unos rincones muy bellos.
En mitad del recorrido hago un pequeño desvío para visitar una torre de vigilancia forestal, que yo creo que está en desuso y me parece interesante.
Termino el recorrido por la parte superior de la sierra con un descenso algo exigente que me lleva hasta la pista forestal en la base.
Siguiendo la misma hacia el noreste y tomando un pequeño desvío, por senda, a la izquierda, llego hasta la Casa del Catxuli.
Desde esta finca, y por un camino hacia el norte, me incorporo a la senda (PR-CV34) del comienzo de mi caminata. Ahora sólo tengo que volver a pasar por la Casa del Pantanet, la carretera y llegar al coche y regresar a Alicante.
Valoración: 2**
Recomendable: Totalmente recomendable. Han sido cerca de 7 kilómetros, con un desnivel de unos 250 metros, hecho todo en un tiempo correcto y en una mañana estupenda.